
Liberia recibió al primer grupo de 20 hombres deportados por Estados Unidos, como parte de un acuerdo mediante el cual el país africano aceptó acoger hasta 1.200 personas de terceros países trasladadas por la Administración del presidente Donald Trump.
El portavoz del Ministerio liberiano de Justicia, Jutonu Kollie, confirmó a EFE que los deportados aterrizaron este jueves en el Aeropuerto Internacional Roberts, ubicado en la ciudad de Harbel, al oeste del país.
Este es el primer grupo enviado por Washington a Liberia desde que el Gobierno liberiano anunció que aceptaría recibir durante el próximo año a ciudadanos africanos y del hemisferio occidental deportados por Estados Unidos.
Las autoridades no revelaron las nacionalidades de los veinte hombres que llegaron en este primer vuelo. Sin embargo, versiones de prensa indican que en el grupo hay inmigrantes de Cuba y Venezuela.
El Ministerio liberiano de Información indicó que las personas deportadas serán recibidas “con plena hospitalidad liberiana” y podrán abandonar el país cuando lo deseen.
También tendrán la posibilidad de solicitar asilo en Liberia si consideran que no pueden regresar de manera segura a sus naciones de origen.
“El Gobierno desea subrayar que quienes sean trasladados a Liberia no son criminales y no están siendo procesados bajo ninguna circunstancia, ni por la legislación estadounidense ni por la liberiana”, señaló el Ministerio en un comunicado.
El Ejecutivo liberiano aseguró que el acuerdo “no constituye una transacción” y afirmó que no exigió ni recibió compensaciones o promesas de recompensa a cambio de aceptar a los deportados.
No obstante, Liberia recibirá apoyo para administrar el programa y reforzar su sistema migratorio.
Liberia se suma a la lista de países que han firmado acuerdos con Washington para recibir a personas deportadas por Estados Unidos que no son necesariamente ciudadanos del territorio receptor.
Entre las naciones que han participado en acuerdos similares figuran El Salvador, Esuatini, Camerún, Ghana, Ruanda, Uganda, Sudán del Sur, República Democrática del Congo, Guinea Ecuatorial, Sierra Leona y República Centroafricana.
Estas deportaciones forman parte del endurecimiento de la política migratoria impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos han pedido a los Gobiernos africanos que rechacen estos acuerdos. Advierten que algunas personas podrían quedar expuestas a detenciones arbitrarias, malos tratos o posteriores devoluciones a países donde enfrentarían persecución o tortura.
La reanudación de los vuelos de deportación hacia terceros países tomó impulso después de que la Corte Suprema estadounidense autorizara en junio de 2025 al Gobierno de Trump a continuar con estas expulsiones.
Con información de EFE

