
El balance de las devastadoras inundaciones provocadas por el tifón Maysak en el sur de China aumentó a 159 muertos y 10 personas desaparecidas, más de un mes después de que el ciclón golpeara la región de Guangxi.
El nuevo recuento fue informado este viernes por las autoridades locales y difundido por los medios estatales chinos. La cifra multiplica por más de cuatro el balance conocido inicialmente, que había sido de 39 fallecidos.
La emergencia afectó especialmente a las ciudades de Nanning y Guigang, donde más de 1,65 millones de personas resultaron afectadas por las inundaciones, las crecidas de los ríos y otros desastres asociados a las lluvias extremas.
Maysak azotó Guangxi a comienzos de julio con precipitaciones persistentes y de intensidad excepcional. En algunas zonas, los acumulados superaron los 90 centímetros, mientras amplias áreas quedaron bajo el agua y se registraron deslizamientos y graves daños en infraestructura.
Uno de los episodios más devastadores ocurrió en Nanning, donde el colapso de seis embalses estuvo relacionado con 107 de las muertes contabilizadas en la ciudad, según los medios estatales.
En total, Nanning registró 136 fallecidos y 10 desaparecidos, mientras que Guigang contabilizó otros 23 muertos. Las autoridades señalaron que el balance fue establecido después de realizar investigaciones casa por casa, verificaciones cruzadas y procesos de identificación de las víctimas.
El desastre también obligó a desplegar equipos militares para rescatar a personas atrapadas por la rápida subida de las aguas durante los primeros días de la emergencia.
🔸️En Zhejiang, las fuertes lluvias también desencadenaron inundaciones repentinas y deslizamientos, provocando el colapso de una vivienda.
— ESPECIGEST (@ESPECIGEST) August 19, 2026
🔸️La emergencia se suma a los efectos del tifón Dolphin, que ha dejado lluvias excepcionales y afectaciones regiones del país. https://t.co/VN1eruw17O pic.twitter.com/bZFZxA1WEW
La actualización del número de víctimas llamó especialmente la atención porque se produjo varias semanas después de las inundaciones. Los primeros informes habían señalado 39 muertos, pero las autoridades fueron ampliando posteriormente el registro de víctimas a medida que avanzaron las tareas de búsqueda e identificación.
Los datos fueron divulgados durante reuniones celebradas en Nanning y Guigang para evaluar los daños y coordinar la reconstrucción. Las dos ciudades ya dejaron atrás la fase de respuesta de emergencia y comenzaron una etapa centrada en recuperar viviendas, infraestructura y actividad económica.
Las autoridades de Nanning establecieron como objetivo recuperar en unos seis meses las condiciones básicas de producción y vida cotidiana y completar las principales tareas de reconstrucción en aproximadamente un año.
La magnitud del desastre quedó reflejada también en el número de personas afectadas. En las dos ciudades fueron contabilizadas más de 1,65 millones, mientras decenas de miles tuvieron que ser evacuadas o trasladadas temporalmente a instalaciones de emergencia.
El tifón convirtió a Guangxi en uno de los principales escenarios de una temporada marcada por lluvias torrenciales y fenómenos meteorológicos extremos en distintas regiones de China.
Las autoridades anunciaron además que reforzarán las capacidades de prevención, alerta y respuesta ante inundaciones, con especial atención a la seguridad de los embalses y a las zonas expuestas a crecidas repentinas.
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