
La temporada de los Emmy ya comenzó con el anuncio de las nominaciones y, como ocurre cada año, la atención suele concentrarse en las grandes categorías: actuación, mejor serie, dirección o guión. Sin embargo, detrás de cada producción reconocida existe un enorme trabajo colectivo que contribuye a construir ese universo narrativo. Entre esas disciplinas, hay una que muchas veces pasa inadvertida para el espectador, precisamente porque cuando está bien realizada busca agregar valor sin llamar la atención: el sonido.
El buen sonido no siempre se percibe de manera consciente. No necesariamente es el más fuerte, el más espectacular o el que incorpora mayor cantidad de efectos. Su verdadero valor está en su capacidad para contar una historia. El sonido puede controlar emociones, establecer perspectivas, definir personajes, construir espacios y modificar la manera en que una audiencia experimenta una escena.
Las nominaciones de este año ofrecen una interesante ventana hacia algunas de las producciones que mejor utilizan estas herramientas. Los Emmy distinguen el trabajo sonoro en dos grandes áreas: edición de sonido y mezcla de sonido. Aunque ambas disciplinas trabajan de manera estrechamente vinculada, sus funciones son diferentes.
La edición de sonido se concentra en la selección y creación del universo sonoro de una producción. Incluye el trabajo con diálogos, ambientes, efectos, música y otros elementos que construyen la identidad auditiva de una escena. La mezcla, en cambio, toma esos componentes y les da forma: determina qué debe ocupar el primer plano, qué debe permanecer en segundo plano y cómo todos los elementos pueden coexistir para acompañar la historia.
En las categorías de los Emmy, además, estas disciplinas se dividen según el formato y la duración de las producciones. Y, al observar a los nominados, aparece una conclusión clara: el mejor sonido no es necesariamente el que más se escucha, sino el que mejor cuenta lo que está sucediendo.
En la categoría de Edición de sonido excepcional para una serie de comedia o drama de media hora y animación, compiten A Knight of the Seven Kingdoms – In The Name Of The Mother, Murderbot – All Systems Red, Predator: Killer Of Killers, Star Wars: Maul – Shadow Lord – Chapter 10: The Dark Lord y Widow’s Bay – What To Expect On Your Trip.
Predator: Killer Of Killers es sin dudas unos de los favoritos.
La edición de sonido de esta producción se destaca por la manera en que acompaña el contraste entre diferentes épocas históricas, armas y escenarios de combate. Cada período tiene una identidad propia y los elementos sonoros ayudan a diferenciar esos universos, mientras que los enfrentamientos adquieren una dimensión adicional gracias a la selección y combinación de efectos.
La acción no depende únicamente de lo visual: el sonido contribuye a que cada combate tenga peso, velocidad e identidad. Es precisamente esa capacidad para hacer que la historia escale a través de los sonidos la que convierte a Predator: Killer Of Killers en mi favorita de la categoría.
En Mezcla de sonido excepcional para una serie de comedia o drama de media hora y animación, los nominados son The Bear – Scallop, Hacks – The Garden, Shrinking – I Will Be Grape, Tires – The Tri-State Mid Market Tire Expo y Widow’s Bay – What To Expect On Your Trip.
Aquí es The Bear – Scallop quien tiene muchas posibilidades.
Hay un nominado que de alguna manera sobresale por encima del resto. The Bear ya obtuvo este reconocimiento por el episodio Forks en 2024, y la serie ha construido buena parte de su identidad alrededor de una experiencia sonora capaz de transmitir tensión, velocidad y ansiedad.
En Scallop, la mezcla enfrenta un desafío particularmente complejo: una cocina profesional está llena de sonidos. Voces, utensilios, hornallas, platos, máquinas, movimientos, puertas y conversaciones compiten permanentemente por ocupar un espacio dentro de la escena.
La clave está en decidir cuáles de esos sonidos deben estar al frente y cuáles deben retroceder. El equipo de mezcla consigue que ese caos nunca pierda el foco narrativo. El sonido acompaña la ansiedad de los personajes sin convertirse en un elemento independiente de la historia. En lugar de competir con las imágenes, las potencia y permite comprender mejor a quienes las protagonizan.
La categoría de Edición de sonido excepcional para una serie de comedia o drama de una hora reúne a Alien: Earth – Neverland, The Boys – Blood And Bone, Fallout – The Strip, Spider-Noir – The Man In The Mask y Stranger Things – Chapter Eight: The Rightside Up.
Las miradas están puestas en Stranger Things – Chapter Eight: The Rightside Up.
Después de diez años de historia, Stranger Things llegó a su final y su último episodio enfrenta uno de los mayores desafíos sonoros de toda la serie: la convivencia y el enfrentamiento entre el Upside Down y el Rightside Up.
La complejidad de estos dos mundos, los elementos sobrenaturales y los poderes que atraviesan la historia requieren una construcción sonora especialmente precisa. La edición permite distinguir y, al mismo tiempo, conectar diferentes dimensiones narrativas.
En un episodio destinado a cerrar una historia tan extensa, cada sonido tiene además un peso simbólico. El trabajo de edición no se limita a crear espectacularidad: contribuye a darle continuidad a un universo que el público conoce desde hace una década y a convertir su desenlace en una experiencia sonora coherente con todo lo construido anteriormente.
En Mezcla de sonido excepcional para una serie de comedia o drama de una hora, los nominados son Fallout – The Strip, The Pitt – 8:00 P.M., Pluribus – We Is Us, Spider-Noir – Step Into My Office y Stranger Things – Chapter Eight: The Rightside Up.
Aquí, la crítica mira con atención a Pluribus – We Is Us.
En este caso, la fortaleza está justamente en entender que no siempre hace falta una construcción sonora compleja para generar un efecto poderoso.
La mezcla crea una atmósfera que contrasta con las emociones de este mundo. El diálogo y los diferentes elementos sonoros están cuidadosamente equilibrados para construir una sensación que resulta, a la vez, extraña e imponente.
Un ejemplo particularmente interesante es la representación de la Mente de Colmena. La decisión de trabajar con voces ligeramente desfasadas puede parecer sencilla, pero es profundamente intencional. Ese pequeño desplazamiento genera una sensación de extrañeza y misterio que transforma la manera en que percibimos a ese colectivo.
Es una muestra perfecta de cómo una decisión aparentemente mínima puede tener un enorme impacto narrativo.
La competencia en Edición de sonido excepcional para una miniserie o serie antológica, película o especial incluye a The Beast in Me – Sick Puppy, Beef – It Will Stay This Way And You Will Obey, Lord of the Flies – Piggy, The Rip y Tom Clancy’s Jack Ryan: Ghost War.
Hoy la conversación está puesta en Lord of the Flies – Piggy.
Uno de los grandes logros de esta edición de sonido es haber convertido a la isla en mucho más que un escenario. La construcción del entorno hace que la jungla y el espacio que rodea a los personajes parezcan tener vida propia.
La naturaleza deja de funcionar como simple fondo y adquiere una presencia narrativa. Los sonidos ayudan a transmitir aislamiento, amenaza y tensión, construyendo un mundo que parece observar a los protagonistas y reaccionar ante ellos.
Cuando el entorno se convierte en un personaje más, el sonido deja de ser una herramienta puramente técnica y pasa a formar parte del lenguaje narrativo de la producción.
Finalmente, en Mezcla de sonido excepcional para una miniserie o película de antología, los nominados son Beef – It Will Stay This Way And You Will Obey, Black Rabbit – Isle Of Joy, DTF St. Louis – Amphezyne, Lord of the Flies – Piggy y Monster: The Ed Gein Story – Sick As Your Secrets.
Aquí muchos consideran como favorita a Beef – It Will Stay This Way And You Will Obey.
La mezcla de este episodio sobresale por su capacidad para acompañar cambios de ritmo muy marcados. Los personajes pasan de momentos cargados de acción y movimiento a conversaciones de enorme intensidad emocional que funcionan como puntos de inflexión dentro de la historia.
La mezcla tiene que adaptarse permanentemente a esas transformaciones sin llamar la atención sobre sí misma. Y allí está, justamente, uno de sus mayores méritos: el sonido refuerza el ritmo de la narración, acompaña los cambios emocionales y permite que cada momento tenga el peso que necesita.
Las nominaciones de este año vuelven a demostrar que no existe una única fórmula para construir un gran universo sonoro. Una batalla puede requerir una enorme cantidad de efectos; una cocina puede convertirse en una orquesta caótica; una isla puede adquirir personalidad propia; y unas pocas voces ligeramente desfasadas pueden resultar más inquietantes que una producción sonora mucho más compleja.
El trabajo de edición y mezcla suele pasar inadvertido porque, cuando está bien hecho, parece natural. El espectador no necesariamente piensa en quién decidió qué sonido debía escucharse primero, qué ambiente debía desaparecer, cuánto debía durar un silencio o cómo una voz debía relacionarse con el espacio.
Pero todas esas decisiones tienen consecuencias.
El sonido determina qué sentimos, dónde creemos estar, qué personaje percibimos como más cercano y qué elementos de una escena consideramos importantes. Puede generar ansiedad, calma, peligro, nostalgia o extrañeza sin que necesariamente sepamos explicar por qué.
Por eso, al mirar las categorías de sonido de los Emmy, vale la pena cambiar la pregunta. No se trata de descubrir cuál es la serie que tiene el sonido más espectacular, sino cuál es la que utiliza el sonido de manera más efectiva para contar su historia.
Y, al final del día, probablemente esa sea la verdadera definición de un gran trabajo sonoro: cuando no pensamos en el sonido, pero sentimos exactamente lo que la historia quiere que sintamos.
*Guadalupe Fernández Pérez es Ingeniera de Audio y Diseñadora de Sonido.
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