El trabajo remoto del que nadie habla: Te pagan por «chatear» con IA (no piden experiencia)

Existen trabajos remotos en los que pagan por conversar con inteligencia artificial, evaluar sus respuestas y ayudar a mejorar los modelos.

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Mientras millones de personas utilizan la inteligencia artificial para trabajar, estudiar o resolver tareas cotidianas, una nueva categoría de empleo está creciendo detrás de escena: personas contratadas para conversar con estos sistemas, evaluar sus respuestas y ayudar a mejorarlos.

El trabajo puede parecer tan sencillo como mantener una conversación con un chatbot, pero en realidad implica mucho más. Los trabajadores pueden tener que comparar dos respuestas, determinar cuál es mejor, detectar errores, comprobar información, seguir instrucciones específicas o explicar por qué una respuesta de la inteligencia artificial es incorrecta.

Y existe un dato que hace que estas oportunidades resulten especialmente atractivas para quienes buscan ingresar al sector tecnológico: algunas ofertas no requieren experiencia previa en inteligencia artificial ni conocimientos de programación.

¿En qué consiste exactamente el trabajo?

Los llamados AI trainers o entrenadores de inteligencia artificial funcionan como una especie de filtro humano entre los modelos y sus usuarios.

Una tarea habitual puede consistir en recibir una pregunta y dos respuestas generadas por inteligencia artificial. El trabajador debe decidir cuál es más precisa, útil y clara, y justificar su elección.

En otros proyectos se solicita identificar errores, clasificar información, escribir conversaciones que sirvan como ejemplos o comprobar si una respuesta contiene datos falsos.

También existen tareas más sencillas, como etiquetar textos, imágenes o audios. Estas actividades suelen ser la puerta de entrada para personas sin experiencia específica.

El trabajo remoto relacionado con inteligencia artificial abrió oportunidades para personas sin formación específica en programación. Foto de Atlantic Ambience / Pexels

No hace falta ser programador

Uno de los aspectos más llamativos es que muchas de estas posiciones no buscan ingenieros ni especialistas en informática.

Las empresas valoran habilidades mucho más comunes: buena escritura, capacidad de análisis, atención al detalle, pensamiento crítico y capacidad para seguir instrucciones con precisión.

Una oferta publicada recientemente para un proyecto de AI Training Generalist ofrece 20 dólares por hora y señala expresamente que no requiere experiencia previa. El trabajo consiste en interactuar con sistemas de inteligencia artificial, revisar sus resultados, identificar inconsistencias y aportar información para mejorar los modelos.

Eso no significa que conseguir el trabajo sea automático. Las plataformas suelen utilizar evaluaciones, pruebas de calificación y controles de calidad antes de permitir el acceso a determinados proyectos.

OpenAI confirmó que disolvió un equipo dedicado a mitigar los peligros a largo plazo de la inteligencia artificial (IA). Foto: AFP
Los trabajadores que entrenan inteligencia artificial evalúan y corrigen respuestas generadas por modelos desde sus propias computadoras. Foto: AFP

¿Cuánto se puede ganar?

La respuesta depende mucho del tipo de tarea.

De acuerdo con datos publicados por Mercor, las actividades de entrada, como clasificación y etiquetado, suelen ubicarse aproximadamente entre 12 y 25 dólares por hora. Los trabajos de evaluación y redacción más complejos pueden situarse entre 25 y 53 dólares por hora, mientras que los especialistas con conocimientos profesionales pueden alcanzar tarifas considerablemente mayores.

También existen ofertas concretas que superan esos rangos. Por ejemplo, una posición remota de generalista para evaluar sistemas de inteligencia artificial aparece actualmente con una remuneración de entre 34 y 40 dólares por hora.

Sin embargo, hay una diferencia fundamental entre una tarifa por hora y un salario garantizado: el volumen de tareas puede variar. Muchos de estos puestos son contratos independientes y los proyectos pueden comenzar, reducirse o finalizar según las necesidades de la empresa.

Conversar con un chatbot puede formar parte de las tareas de los nuevos entrenadores de inteligencia artificial. Foto de Burst / Pexels

También hay oportunidades para quienes hablan español

El crecimiento de estos empleos no se limita al inglés.

Las empresas necesitan entrenar modelos capaces de comprender distintos idiomas, acentos, expresiones culturales y formas de comunicación. Existen actualmente oportunidades vinculadas con español de América Latina, aunque los requisitos y la disponibilidad dependen de cada proyecto y país.

Para un trabajador hispanohablante, esto puede convertirse en una ventaja: conocer las particularidades del español latinoamericano puede ser más útil para determinados proyectos que tener conocimientos técnicos de programación.

La letra pequeña que conviene conocer

El atractivo de estos empleos también generó una ola de anuncios en internet que prometen ingresos extraordinarios trabajando unas pocas horas al día.

La realidad es menos espectacular.

Los trabajos legítimos suelen explicar qué tareas se realizarán, cómo se calcula el pago y qué requisitos existen. Las plataformas serias tampoco deberían exigir pagar dinero para acceder a un empleo. Mercor recomienda comprobar que exista información verificable sobre la empresa, una estructura de pago transparente y una descripción clara de las tareas antes de entregar tiempo o información personal.

Además, “sin experiencia” no significa “sin evaluación”. La capacidad para superar las pruebas iniciales y mantener un nivel elevado de precisión puede determinar qué proyectos recibe cada trabajador.

Un empleo nuevo alrededor de una tecnología que todavía aprende

La paradoja es evidente: mientras la inteligencia artificial avanza hacia sistemas capaces de realizar cada vez más tareas por sí mismos, las empresas siguen necesitando personas que les enseñen qué está bien y qué está mal.

Por eso, detrás de una conversación aparentemente trivial con un chatbot puede existir un proceso de evaluación mucho más sofisticado.

Para algunas personas será apenas una forma de obtener ingresos adicionales desde casa. Para otras, puede convertirse en una puerta de entrada a una industria que todavía está definiendo sus propios empleos.

Lo que hasta hace poco parecía imposible —cobrar por conversar con una inteligencia artificial— ya forma parte del mercado laboral remoto de 2026.

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