
El consultor político argentino Fernando Cerimedo fue detenido en Bolivia y quedó bajo investigación por presunta tentativa de feminicidio, después de que su expareja, la abogada y analista política Nadia Beller, fuera atacada a tiros en Santa Cruz.
Beller recibió tres disparos durante la noche del lunes frente a un hotel. Según la Policía y la Fiscalía bolivianas, dos hombres vestidos como repartidores de comida se aproximaron a la mujer, uno de ellos abrió fuego y posteriormente ambos escaparon en motocicleta con algunas de sus pertenencias.
La detención se produjo durante la madrugada del martes en el aeropuerto internacional Viru Viru, en Santa Cruz. Cerimedo había llegado desde La Paz y tenía previsto viajar a Buenos Aires, pero no llegó a abordar el vuelo.
Después de una primera declaración ante las autoridades, la Fiscalía emitió una orden de captura por el delito de tentativa de feminicidio y anunció que solicitará su detención preventiva ante un juez. Según reportes posteriores, Cerimedo se negó a declarar y permanecía bajo custodia policial.
La investigación todavía debe determinar quién ordenó el ataque y cuál fue exactamente la participación que pudo haber tenido el consultor. La acusación contra Cerimedo no constituye una condena y la causa continúa abierta.
Beller permanece hospitalizada después de haber recibido los disparos. La Fiscalía indicó inicialmente que estaba consciente y bajo estricta observación médica. La mujer también afirmó estar embarazada y sostuvo que el padre sería Cerimedo, aunque las circunstancias deberán ser acreditadas dentro de la investigación.
Desde la clínica, Beller responsabilizó públicamente a su expareja y afirmó que él habría enviado a los atacantes para matarla. También sostuvo que había sufrido episodios anteriores de violencia y que conocía información relacionada con presuntos hechos de corrupción.
La abogada aseguró además que fue citada al hotel mediante un mensaje anónimo con la supuesta promesa de recibir información sobre una denuncia contra el expresidente boliviano Evo Morales. Según su versión, Cerimedo le habría hecho creer que estaría protegida por escoltas.
Las autoridades investigan esas afirmaciones junto con otras hipótesis. La Policía y la Fiscalía deberán reconstruir la comunicación previa entre ambos, establecer quién convocó a Beller al lugar y determinar la identidad de los autores materiales del ataque.
El caso tiene una dimensión política porque Cerimedo ha trabajado estrechamente con sectores de la derecha latinoamericana y colaboró con Rodrigo Paz durante su campaña presidencial en Bolivia.
El Gobierno de Paz buscó marcar distancia del argentino después de su detención. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, aseguró que Cerimedo no ocupaba un cargo formal dentro de la administración, aunque reconoció que había sido un colaborador cercano durante la campaña y que posteriormente continuó trabajando en asuntos específicos de comunicación.
Gálvez también afirmó que Cerimedo no recibirá protección política y que el Gobierno no encubrirá a ninguna persona que haya cometido un delito, aunque pidió que las acusaciones sean respaldadas por pruebas.
El propio Paz expresó su solidaridad con Beller y ordenó que se le proporcionaran las garantías de seguridad necesarias. El presidente boliviano reclamó una investigación profunda y transparente para esclarecer el ataque.
Cerimedo es conocido por su trabajo como estratega digital y consultor político. Tuvo un papel destacado en la campaña que llevó a Javier Milei a la Presidencia argentina en 2023 y también trabajó con sectores vinculados al expresidente brasileño Jair Bolsonaro.
Además, fue uno de los fundadores de La Derecha Diario, un medio digital identificado con posiciones de derecha y que posteriormente pasó a manos del empresario español Javier Negre.
Su trayectoria también estuvo rodeada de controversias. En Brasil fue incluido en investigaciones relacionadas con la difusión de información falsa durante el proceso electoral de 2022 y el intento de desconocer la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva. Cerimedo negó entonces las acusaciones.
En Bolivia, su influencia política también había generado cuestionamientos de dirigentes opositores y sectores vinculados al oficialismo.
El ataque contra Beller no solo abrió una causa penal contra una figura vinculada a importantes dirigentes de la derecha regional. También puso bajo la lupa las relaciones políticas y empresariales alrededor del Gobierno boliviano.
La abogada afirmó que, durante su relación con Cerimedo, tuvo conocimiento de presuntos negocios irregulares relacionados con la administración de Rodrigo Paz y aseguró contar con pruebas. Esas denuncias son independientes de la investigación por el ataque y, según las autoridades bolivianas, deberán ser evaluadas por separado.
Por ahora, la prioridad de la Fiscalía es establecer quién organizó el atentado, quiénes fueron los autores materiales y si existe evidencia que vincule a Cerimedo con la planificación del ataque.
La causa se encuentra en una etapa inicial y será un juez boliviano quien determine la situación jurídica del argentino. Mientras tanto, Beller permanece bajo protección policial y las autoridades intentan reconstruir qué ocurrió durante las horas previas al ataque que puso en el centro de la escena política regional a uno de los estrategas digitales más conocidos de la derecha latinoamericana.
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