Irán desafía a Trump y condiciona la reapertura del estrecho de Ormuz

Irán condiciona la reapertura del estrecho de Ormuz a que Estados Unidos levante sanciones, desbloquee activos y ponga fin a las operaciones militares.

Sismo de magnitud 4 sacude La Guaira y se siente en Caracas, Venezuela

Irán endureció este martes su posición frente a Estados Unidos y advirtió que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Washington cumpla las condiciones que Teherán atribuye al acuerdo alcanzado en junio.

El anuncio fue realizado por el presidente del Parlamento iraní y principal negociador, Mohamad Baqer Qalibaf, quien vinculó directamente la reapertura de esta estratégica vía marítima con el levantamiento de medidas estadounidenses contra su país.

La declaración llega un día después de que venciera el plazo de 60 días establecido en el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio, sin que ambos gobiernos alcanzaran un acuerdo definitivo.

Las condiciones que impone Teherán

Qalibaf señaló que Irán exige el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, la liberación de activos iraníes congelados en el extranjero, el levantamiento de las sanciones sobre las exportaciones de petróleo y el fin de las operaciones militares.

El acuerdo de junio contemplaba una pausa de las hostilidades y abría un período de negociaciones para alcanzar un pacto más amplio sobre el programa nuclear iraní y las sanciones. Sin embargo, las conversaciones quedaron paralizadas en medio de la disputa por el control y las condiciones de navegación en Ormuz.

El funcionario iraní sostuvo además que su país aprovechó las semanas de tregua para reforzar sus capacidades militares y afirmó que Teherán está preparado para responder con mayor contundencia si fracasa la vía diplomática.

El estrecho de Ormuz se convirtió en el principal punto de tensión entre Irán y Estados Unidos.

Un barco fue alcanzado en Ormuz

La tensión volvió a quedar expuesta este martes cuando un buque que realizaba un tránsito de salida del estrecho fue alcanzado por un proyectil de origen desconocido, según informó la organización británica de Operaciones de Comercio Marítimo.

El impacto provocó daños en la sala de máquinas y dejó al menos un tripulante afectado, mientras la Guardia Costera de Omán participó en la respuesta al incidente. Las autoridades no atribuyeron públicamente el ataque a ninguna de las partes.

El episodio se produjo mientras el tráfico comercial por la zona continúa muy por debajo de sus niveles habituales, aumentando la preocupación por la seguridad de una de las rutas energéticas más importantes del planeta.

Los mercados petroleros reaccionaron al temor de una interrupción prolongada del tráfico por Ormuz.

Ormuz, una pieza clave para el petróleo mundial

El estrecho separa Irán de Omán y conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico. Por allí circulaba antes del conflicto aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado comercializados en el mundo.

La reducción del tránsito ya está repercutiendo en los mercados. El precio del petróleo Brent llegó este martes a unos 91 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate superó los 85 dólares, ante el temor de que una interrupción prolongada afecte todavía más el suministro mundial.

El impacto no se limita al sector energético: una crisis prolongada en Ormuz podría aumentar los costos de transporte, combustible y producción en numerosos países.

Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní y principal negociador de Teherán.

Trump descarta extender la tregua

La posición de Teherán coincide con el endurecimiento del discurso de Donald Trump, quien descartó extender el acuerdo provisional y exigió que Irán se rinda.

El presidente estadounidense también cuestionó las conversaciones entre Irán y Omán destinadas a establecer un mecanismo para gestionar el tránsito marítimo por el estrecho. Trump llegó a amenazar con una acción militar contra Omán si el país del Golfo interfiere en sus objetivos para poner fin al conflicto.

Mientras tanto, Washington y Teherán mantienen contactos indirectos, aunque sin avances suficientes para desbloquear las negociaciones. La falta de confianza entre ambas partes dificulta cualquier intento de transformar la tregua en un acuerdo permanente.

Irán prepara una posible escalada

La advertencia de Qalibaf se suma a otra amenaza formulada el lunes por un alto funcionario iraní, quien afirmó que Teherán podría adoptar una postura militar “totalmente ofensiva” si fracasa la diplomacia.

Según ese funcionario, Irán estaría dispuesto a realizar acciones militares precisas para intentar romper el bloqueo estadounidense en caso de que Washington no cumpla sus compromisos.

El escenario deja al estrecho de Ormuz convertido nuevamente en el principal punto de presión entre ambos países. Mientras Irán condiciona la reapertura a concesiones de Estados Unidos, Washington rechaza la interpretación iraní del acuerdo y mantiene su presión.

Con los barcos evitando la ruta, el petróleo subiendo y un nuevo incidente marítimo registrado este martes, cualquier escalada en Ormuz podría tener consecuencias mucho más allá de Medio Oriente.

Más información: