“No estoy contento”: Trump ordena reducir al mínimo ejercicios militares con Corea del Sur

Trump ordenó al Pentágono reducir los ejercicios militares con Corea del Sur, alegando que envían una señal hostil a Corea del Norte.

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó al Pentágono reducir de manera sustancial los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, apenas horas antes del comienzo de las maniobras anuales Ulchi Freedom Shield. La decisión se produce mientras Washington intenta mantener abierta la posibilidad de un nuevo acercamiento con el líder norcoreano Kim Jong-un.

Trump sostuvo que los ejercicios son demasiado costosos y que transmiten una señal “inapropiada y hostil” hacia Corea del Norte. En un mensaje publicado en Truth Social, destacó además su “muy buena relación” con Kim y afirmó que Pionyang se ha mostrado respetuoso y no amenazante desde su regreso a la Casa Blanca.

La decisión, sin embargo, no implicó la suspensión de las maniobras. El Ministerio de Defensa de Corea del Sur confirmó que el ejercicio comenzó este lunes y que se desarrolla según lo previsto. La orden estadounidense podría traducirse en una reducción de determinados componentes del entrenamiento, aunque el alcance exacto del recorte todavía no fue detallado públicamente.

Kim Jong-un y Donald Trump durante uno de sus encuentros, una relación que el presidente estadounidense volvió a destacar.
Kim Jong-un y Donald Trump durante uno de sus encuentros, una relación que el presidente estadounidense volvió a destacar. (Photo by Brendan Smialowski / AFP)

Un ejercicio diseñado para enfrentar nuevas amenazas

Ulchi Freedom Shield está previsto para extenderse durante 11 días, hasta el 27 de agosto. Las maniobras buscan reforzar la capacidad de defensa conjunta de Estados Unidos y Corea del Sur frente a un eventual conflicto con Corea del Norte.

Este año, los ejercicios incorporan escenarios relacionados con las transformaciones observadas en los conflictos recientes, incluyendo el uso de drones, interferencias de sistemas de posicionamiento global, ataques cibernéticos y operaciones coordinadas en distintos dominios. Unos 18.000 militares surcoreanos participan en las actividades de campo previstas.

Uno de los principales motivos de preocupación para Washington y Seúl es la experiencia que las fuerzas norcoreanas han adquirido a través de su participación en la guerra de Rusia contra Ucrania. Funcionarios militares aliados señalaron que Pionyang ha tenido acceso a nuevas tecnologías, tácticas y experiencias de combate que podrían modificar sus capacidades.

Soldados estadounidenses y surcoreanos participan en maniobras destinadas a reforzar la defensa de Corea del Sur.

Corea del Norte amenaza con responder

Pionyang considera desde hace años que los ejercicios militares entre Washington y Seúl constituyen ensayos para una eventual invasión. Antes del comienzo de las maniobras, Corea del Norte advirtió que respondería con medidas de disuasión más contundentes.

La tensión aumentó después de que Corea del Norte realizara recientemente otro lanzamiento de un misil balístico hacia el mar de Japón, conocido como mar del Este en Corea. El episodio se produjo pocos días antes del inicio del UFS y representó uno de los nuevos desafíos para los aliados.

La reducción ordenada por Trump introduce así una contradicción dentro de la estrategia de seguridad regional: mientras los militares estadounidenses y surcoreanos adaptan sus entrenamientos a las nuevas capacidades de Pionyang, el presidente estadounidense busca evitar acciones que puedan deteriorar su relación personal con Kim.

La decisión de Trump plantea nuevas interrogantes sobre el futuro de la alianza militar entre Washington y Seúl.

Seúl espera que Trump y Kim vuelvan a dialogar

El Gobierno surcoreano reaccionó con cautela al anuncio. La oficina presidencial de Seúl señaló que espera que la relación entre Trump y Kim pueda contribuir a generar un diálogo significativo entre Washington y Pionyang.

Para algunos especialistas, sin embargo, reducir las maniobras puede tener un costo estratégico. El analista Leif-Eric Easley, profesor de estudios internacionales de la Universidad de Mujeres Ewha, advirtió que una reducción importante podría afectar la coordinación militar de la alianza, retrasar la preparación de Corea del Sur para asumir mayores responsabilidades defensivas y debilitar la capacidad de disuasión en Asia.

La cuestión también trasciende a la península coreana. China afirmó que mantener la paz y la estabilidad regional y promover una solución política son intereses comunes de las partes involucradas. En paralelo, Taiwán anunció planes para elevar su gasto en defensa a niveles récord ante la creciente presión militar de China.

Una alianza bajo observación

Estados Unidos mantiene aproximadamente 28.500 militares desplegados en Corea del Sur como parte de su compromiso de defensa con Seúl. La alianza se sostiene sobre el armisticio que puso fin a los combates de la Guerra de Corea, pero que nunca fue reemplazado por un tratado de paz definitivo.

La decisión de Trump vuelve a colocar bajo el foco el futuro de esa alianza y la estrategia estadounidense en Asia. Mientras Seúl busca preservar la capacidad militar conjunta y, al mismo tiempo, explorar una eventual distensión con Pionyang, Washington parece intentar combinar la disuasión con una nueva oportunidad diplomática para Trump y Kim Jong-un.

El desafío será determinar si esa estrategia logra reducir las tensiones sin generar dudas entre los aliados sobre el compromiso de Estados Unidos con la seguridad de la región.

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