Rhossi, la tortuga marina que sobrevivió al frío y recorrió 5.000 millas para volver a casa

Una tortuga marina que parecía destinada a morir en una playa de Gales está a punto de completar uno de los viajes de regreso más extraordinarios protagonizados por un animal rescatado. Rhossi, una tortuga marina de Kemp (Lepidochelys kempii), recorrió cerca de 5.000 millas —unos 8.000 kilómetros— desde el Reino Unido hasta Texas, donde se prepara para volver a las aguas del Golfo de México.

sobrevivientes del terremoto

Una tortuga marina que parecía destinada a morir en una playa de Gales está a punto de completar uno de los viajes de regreso más extraordinarios protagonizados por un animal rescatado. Rhossi, una tortuga marina de Kemp (Lepidochelys kempii), recorrió cerca de 5.000 millas —unos 8.000 kilómetros— desde el Reino Unido hasta Texas, donde se prepara para volver a las aguas del Golfo de México.

El ejemplar fue encontrado a fines de 2023 en la isla de Anglesey, en el norte de Gales, después de quedar varado y sufrir un severo cuadro de hipotermia. Más de dos años de cuidados especializados permitieron que se recuperara y pudiera emprender finalmente el largo camino hacia su hábitat natural.

Rhossi, la tortuga marina que sobrevivió al frío y recorrió 5.000 millas para volver a casa

Del frío de Gales a una segunda oportunidad

Rhossi fue descubierta en la playa de Rhosneigr por un perro que caminaba por la zona. La pequeña tortuga estaba afectada por el frío y apenas podía moverse, una condición conocida como cold stunning o aturdimiento por frío, que puede resultar mortal para estos animales.

El equipo del Anglesey Sea Zoo comenzó entonces un proceso de recuperación que exigió vigilancia permanente. La temperatura corporal debía elevarse gradualmente, mientras se controlaban su hidratación, glucosa y alimentación. Una recuperación demasiado rápida podía ser tan peligrosa como permanecer expuesta al frío.

Con el paso de los meses, Rhossi logró superar la fase crítica. Sin embargo, recuperar su salud no significaba que la historia hubiera terminado: al tratarse de una tortuga de Kemp, debía regresar al Golfo de México para tener posibilidades de incorporarse nuevamente a la población silvestre.

Rhossi, la tortuga marina que sobrevivió al frío y recorrió 5.000 millas para volver a casa

Una especie al borde de la desaparición

La tortuga marina de Kemp es considerada la especie de tortuga marina más pequeña y una de las más amenazadas del planeta. Su población sufrió un fuerte desplome durante el siglo XX, hasta quedar reducida a unos pocos cientos de hembras reproductoras en la década de 1980.

Los esfuerzos internacionales de conservación permitieron una recuperación parcial, pero la especie continúa catalogada como críticamente amenazada. Cada ejemplar que logra sobrevivir y regresar al océano tiene, por eso, un valor especial para los programas de conservación.

La mayor concentración reproductiva de estas tortugas se encuentra en el Golfo de México, especialmente en zonas costeras de México y Texas. Allí se desarrollaron durante décadas programas destinados a proteger los sitios de reproducción y fortalecer la población.

Aunque Rhossi se recuperó mucho antes de poder emprender el viaje, su repatriación quedó demorada durante meses por dificultades administrativas y de financiación relacionadas con los programas de conservación de Estados Unidos.

El Anglesey Sea Zoo explicó que los cambios en los programas estadounidenses de conservación habían complicado inicialmente la colaboración necesaria para trasladar al animal. Finalmente, el establecimiento británico consiguió las autorizaciones necesarias para concretar el traslado durante agosto de 2026.

La operación requirió coordinación internacional, transporte especializado y la participación de equipos veterinarios y de conservación a ambos lados del Atlántico.

Una escala clave en Houston

Tras completar el vuelo de aproximadamente 5.000 millas, Rhossi llegó a Houston en una caja especialmente preparada para su traslado.

En el zoológico de Houston fue sometida a una evaluación veterinaria exhaustiva antes de permitirle regresar al medio natural. El examen incluyó radiografías, una tomografía computarizada y análisis de sangre para determinar si su organismo estaba preparado para afrontar nuevamente la vida en el océano.

Los primeros resultados fueron alentadores, aunque las imágenes mostraron algunas sombras que podrían estar relacionadas con episodios anteriores de neumonía. Los especialistas también observaron signos de estrés, algo esperable después de un viaje internacional y de permanecer rodeada por un amplio equipo médico.

La información obtenida mediante los estudios será revisada por especialistas en radiología veterinaria antes de tomar la decisión definitiva sobre su liberación.

Rhossi, la tortuga marina que sobrevivió al frío y recorrió 5.000 millas para volver a casa

El próximo destino: el Golfo de México

Si los controles médicos confirman que Rhossi está en condiciones adecuadas, permanecerá unos días en el centro de cuarentena y cuidado del zoológico de Houston.

Posteriormente será trasladada al Texas State Aquarium, en Corpus Christi, desde donde se prevé completar la última etapa de su regreso al océano.

La liberación está prevista tentativamente para la próxima semana en las inmediaciones de Padre Island, frente a la costa de Texas.

Después de más de dos años de rehabilitación, la pequeña tortuga estará finalmente a las puertas de regresar al lugar al que pertenece.

La odisea de Rhossi también revela hasta qué punto la conservación de especies amenazadas depende de la cooperación internacional. Un animal nacido en aguas cálidas terminó varado a miles de kilómetros de su territorio natural y necesitó la intervención de especialistas en otro continente para sobrevivir.

El caso también muestra los riesgos que enfrentan las tortugas marinas cuando las corrientes, las tormentas y las variaciones de temperatura las desplazan fuera de sus áreas habituales. El propio Anglesey Sea Zoo advierte que estos animales pueden quedar desorientados o ser arrastrados hacia aguas demasiado frías para su organismo.

Rhossi todavía debe superar sus últimos controles antes de volver a la naturaleza. Pero su historia ya representa algo más que un rescate exitoso: es la prueba de que, cuando la conservación consigue unir conocimiento, recursos y voluntad, incluso una tortuga perdida al otro lado del océano puede encontrar el camino de regreso a casa.