
El expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández se defenderá en libertad en el caso de lavado y fraude por el que está acusado y que enfrentará en un tribunal ordinario y no ante la Corte Suprema, como originalmente se planteó, de acuerdo con lo resuelto este lunes por la Justicia hondureña.
El Juzgado Penal en Materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción dictó en una audiencia a Hernández «medidas cautelares», entre ellas la de prohibición de salida del país, pero denegó el pedido de la Fiscalía de que el expresidente fuera detenido en una cárcel.
Será este juzgado ordinario el encargado del caso luego de que este mismo lunes se declaró «sin lugar» el recurso presentado el pasado viernes por la defensa de Hernández para mantener el caso en el Supremo, luego de que el magistrado originalmente a cargo del caso se declaró el jueves pasado sin competencia para ello.
El mismo tribunal programó la audiencia inicial para el próximo 12 de agosto a las 09:00 hora local (15:00 GMT), cuando determinará si el exmandatario enfrentará un juicio por los delitos que le imputa el Ministerio Público (Fiscalía).
Decenas de seguidores del expresidente se concentraron hoy frente a la Corte Suprema de Justicia, donde se encuentra la Sala Sexta del Tribunal de Sentencia, habilitada para la audiencia debido a las limitaciones de espacio del Juzgado de Criminalidad Organizada, para manifestar su respaldo a Hernández.
La Fiscalía acusa a Hernández, de 57 años, de fraude y lavado de dinero en un caso abierto en 2023, relacionado con el presunto desvío de unos 10,8 millones de dólares hacia dos fundaciones entre 2010 y 2013, cuando el exmandatario presidía el Parlamento, fondos que supuestamente habrían sido utilizados para financiar su campaña electoral de 2013.
Previo a la decisión de la Justicia, Hernández afirmó encontrarse en una situación de «indefensión» y «limbo» jurídico. El expresidente, de 57 años, llegó al Tribunal de Sentencia en Tegucigalpa acompañado por su familia y bajo un fuerte dispositivo de seguridad.
Antes de ingresar a la sede judicial, el exmandatario aseguró a periodistas que enfrenta una «persecución política» y sostuvo que está en «indefensión» debido a que, en ese momento, no se había resuelto el recurso de reposición presentado el viernes por su defensa para que el proceso permanezca en la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
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