Otero Alcántara ve posible un «estallido social» mayor que el de 2021 en Cuba

El artista agradece a la Administración de Donald Trump por concederle el parole humanitario para llegar a Miami el 18 de julio tras cumplir una condena de cinco años

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El activista cubano Luis Manuel Otero Alcántara, fundador del Movimiento San Isidro y exiliado desde hace dos semanas en Miami tras ser excarcelado en la isla, percibe «condiciones para un estallido social lapidario en Cuba», donde prefiere un cambio que provenga de una «estructura pacifista» con «millones en la calle».

El artista, de 38 años, piensa que pueden replicarse y con mayor intensidad las protestas del 11 de julio de 2021, las mayores manifestaciones contra el Gobierno de Cuba en casi tres décadas y por las que quedó detenido, pues él lideraba entonces el Movimiento San Isidro, un grupo de artistas e intelectuales opositores.

«Están las condiciones para un estallido social lapidario en Cuba, que te derrota la dictadura. Ahora nosotros somos los que tenemos que articularnos, nosotros los pensadores, los artistas, los activistas cívicos, los políticos, para guiar ese pueblo», expresa Otero Alcántara en una entrevista con EFE.

Agregó que la situación en Cuba es tan crítica ahora, «que en cualquier momento puede darse un estallido social parecido al del 11 de julio o una dimensión mayor, porque hoy hay personas que inclusive estaban con el sistema o podían estar adoctrinados, y hoy están defraudados del sistema y también se van a sumar».

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Otero Alcántara ve posible un «estallido social» mayor que el de 2021 en Cuba. (Photo by AFPTV / AFP)

Agradece a Trump y pide apoyo de EEUU 

El artista agradece a la Administración de Donald Trump por concederle el parole humanitario para llegar a Miami el 18 de julio tras cumplir una condena de cinco años en el penal de Guanajay, oeste de Cuba, por los delitos de «desacato, desórdenes públicos y ultraje a los símbolos de la patria».

Aunque considera necesario el apoyo de EE.UU. y otros países para un cambio político en Cuba, responde que preferiría una «estructura pacifista» a la pregunta sobre si respaldaría una operación militar estadounidense como la de enero pasado para capturar al gobernante Nicolás Maduro en Venezuela.

«Yo apoyaría una acción, la que fuese que salvara la realidad cubana, y la respaldaría desde una estructura pacifista, pero desde un compromiso con la gente que está pidiendo que pase algo en Cuba ya. La gente necesita respirar, imagínate que es como una bota puesta en el cuello», describe.

Ante la creciente presión de Washington a La Habana, opina que «la gente tiene más credibilidad en la palabra de Donald Trump y de Marco Rubio», el secretario de Estado, que en la del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, por el hermetismo del Gobierno de la isla.

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También relata que «los cubanos ahí adentro, cuando veían que Donald Trump ponía una sanción o algo, estaban agradecidos».

Pero insiste en que el «escenario perfecto» sería «millones de cubanos en la calle siguiendo la caída de la dictadura» y «llevando a la justicia» a Díaz-Canel y la familia de los expresidentes Fidel y Raúl Castro «por corrupción y crímenes de lesa humanidad».

«El escenario ideal para mí, repito que soy un pacifista, es los 9 millones de cubanos en las calles diciendo que ‘ya’, tomando el futuro de su país por las manos. ¿Va a pasar? Ojalá. ¿Vamos a necesitar ayuda internacional? También», apunta.

Sus próximos pasos en el exilio 

Otero Alcántara asegura que llega al sur de Florida, hogar de la mayor diáspora cubana en EE.UU., «con la misma empatía ante el sufrimiento humano», lo que «va a desencadenar en un proyecto político, cultural, artístico».

Su prioridad es desenrollar en público más de 4.000 pinturas que elaboró en el encierro, crear un mural colectivo con los presos políticos y ‘performances’ para denunciar el «sufrimiento» cubano.

«Son testimonios de estos cinco años, de ver injusticias, de ver sufrimiento, de ver frustraciones, del sentimiento de encierro, que es un sentimiento sumamente agobiante y torturante, que casi te lleva a la muerte», manifiesta.

Cataloga al arte como «una de las fuerzas más potentes que mueve el mundo» y, por ello, «los regímenes totalitarios» le temen.

Por ende, considerará que Cuba es suficientemente libre cuando «pueda hacer una exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes» y «le pueda decir al régimen del momento que está mal» sin que eso le «cueste cinco años de prisión». 

Con información de EFE