Fujimori participa en ceremonia de acción de gracias de las iglesias evangélicas de Perú

La actividad religiosa tuvo un carácter protocolario y contó con la presencia de Fujimori, sus vicepresidentes Luis Galarreta y Miguel Torres, quienes también ocupan los cargos de primer ministro y presidente del Senado

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Lima, Perú (EFE) – La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, participó este jueves en la vigésimo primera Ceremonia de Acción de Gracias por el Perú, celebrada por las iglesias evangélicas del país andino dos días después de su toma de mando para el período 2026-2031.

La actividad religiosa tuvo un carácter protocolario y contó con la presencia de Fujimori, sus vicepresidentes Luis Galarreta y Miguel Torres, quienes también ocupan los cargos de primer ministro y presidente del Senado, respectivamente, además de miembros del gabinete de ministros.

Participaron también senadores, diputados, embajadores, alcaldes y autoridades políticas, empresariales, académicas, militares y policiales.

Entre los asistentes estuvo el embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro.

Ceremonia

La ceremonia se celebró en la sede de la Iglesia Misión Carismática Internacional, en el distrito limeño de Lince, y comprendió oraciones e invocaciones religiosas por el bienestar del país.

Esta actividad tiene un carácter oficial, ya que forma parte de la agenda por las fiestas del aniversario de la independencia de Perú, establecida por un decreto supremo en marzo de 2018.

Aunque tradicionalmente se celebra el 29 de julio, un día después de la fecha central de la independencia, en esta ocasión pasó para el día 30, a pedido de la gobernante, quien asumió funciones hace dos días, según informaron medios locales.

Durante su prédica, el pastor Miguel Bardales, recordó que la comunidad evangélica de Perú se reúne desde hace 21 años «para agradecer a Dios y tomar un momento para pensar en el momento que estamos pasando a la luz de la palabra del señor».

Agregó que este año «es singular», porque Perú inicia un nuevo gobierno, pero remarcó que no se reunieron para «celebrar una victoria política, tampoco a celebrar una sospecha política», sino «para poner el poder bajo las manos de Dios».

País herido

Tras asegurar que «Perú es un país herido» dijo que hay que «comprender que el poder es delegación de Dios».

«Esto significa señora presidenta que usted llega a este día después de un largo camino de trabajo y sacrificio, todos lo reconocemos, pero este día no es el final del camino, es el principio de una mayordomía, ahora se convierte en una mayordomía, porque el poder es una delegación de Dios», señaló dirigiéndose a la gobernante.

Bardales aseguró que, por ese motivo, la prioridad del gobierno «debe ser la búsqueda de la justicia», algo que consideró que es la condición para la reconciliación nacional».

«Necesitamos un gran diálogo nacional, para perdonar el pasado y construir un futuro digno para todos», remarcó.

Al término de la celebración se le entregó una biblia a Fujimori, tras lo cual la gobernante abandonó la ceremonia, que fue organizada por el Concilio Nacional Evangélico del Perú (Conep) y la Unión de Iglesias Cristianas Evangélicas del Perú (Unicep).

Las actividades oficiales por la independencia de Perú tuvieron este año como acto central la toma de mando de la política derechista, que concretó el retorno del fujimorismo al Gobierno, casi veintiséis años después de que su padre, Alberto Fujimori (1990-2000), dimitiese por fax desde Japón tras destaparse un gigantesco escándalo de corrupción en su administración.

Con información de la agencia de noticias: EFE

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