Sube a 18 la cifra de muertos por el terremoto en Japón mientras continúa la búsqueda de sobrevivientes

Miles de rescatistas buscan sobrevivientes entre los escombros mientras continúan las réplicas y miles de personas permanecen evacuadas.

El informe añade que la migración procedente de Suramérica aumentó en 1.3 millones en el mismo período, sobre todo de Venezuela, Colombia, Ecuador y Brasil.

La tragedia provocada por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el suroeste de Japón sigue agravándose. Las autoridades elevaron este miércoles a 18 el número de fallecidos, mientras cientos de rescatistas continúan removiendo toneladas de escombros en busca de personas atrapadas, especialmente en un centro comercial y en una fábrica gravemente dañados por el sismo.

Más de veinte horas después del movimiento telúrico, la prioridad sigue siendo localizar sobrevivientes. Equipos del Ejército, la Policía y los bomberos trabajan sin descanso en distintos puntos de la prefectura de Kumamoto, donde el terremoto alcanzó el nivel máximo de intensidad en la escala sísmica japonesa Shindo.

El centro comercial y una fábrica concentran las tareas de rescate

Uno de los escenarios más críticos se encuentra en un centro comercial operado por la cadena Aeon, en la localidad de Kashima. Allí murieron al menos tres personas tras el colapso parcial del edificio y una fuerte explosión ocurrida cerca de una hora después del terremoto.

Las autoridades investigan si la detonación fue causada por una fuga de gas. Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan buscando a varias personas que permanecen desaparecidas entre los restos de la estructura.

Otra parte importante del operativo se desarrolla en la planta de Nippon Paper Industries, en Yatsushiro, donde el derrumbe de una chimenea provocó la muerte de cinco trabajadores. Además, cuatro personas seguían desaparecidas y se teme que permanezcan atrapadas bajo los escombros.

La fábrica de Yatsushiro sufrió graves daños tras el colapso de una chimenea durante el terremoto.

Miles de rescatistas desplegados

La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, calificó las tareas de búsqueda como una «verdadera carrera contrarreloj» y confirmó el despliegue de un amplio operativo nacional.

Más de 4.600 soldados, alrededor de 2.000 policías y 1.400 bomberos participan en las labores de rescate, apoyados por helicópteros, maquinaria pesada y unidades especializadas en búsqueda urbana.

Las autoridades reconocieron que todavía resulta imposible determinar con precisión cuántas personas permanecen atrapadas o desaparecidas debido a la magnitud de los daños.

Cientos de heridos y miles de evacuados

Además de las víctimas fatales, los hospitales de Kumamoto continúan recibiendo un flujo constante de personas con fracturas, quemaduras y otras lesiones provocadas por derrumbes y la caída de objetos.

Algunos centros médicos informaron que sus camas comienzan a resultar insuficientes debido al elevado número de pacientes, mientras continúan llegando ambulancias desde las zonas más afectadas.

Más de 8.800 personas pasaron la noche en centros de evacuación habilitados por las autoridades, mientras decenas de miles de hogares permanecen sin electricidad y numerosos barrios continúan sin suministro de agua potable.

Las imágenes difundidas desde la región muestran viviendas destruidas, puentes dañados, carreteras agrietadas, incendios y vagones de tren volcados por la violencia del movimiento sísmico.

Vista del edificio Aeon Mall Kumamoto, gravemente dañado, en Kashima, prefectura de Kumamoto, suroeste de Japón.

Sin daños nucleares, pero con una región paralizada

La Autoridad Reguladora Nuclear informó que no se detectaron anomalías en las centrales nucleares cercanas al área afectada, uno de los aspectos que generaba mayor preocupación tras el desastre.

Sin embargo, la infraestructura de transporte continúa seriamente afectada. La circulación de los trenes de alta velocidad permanece suspendida en gran parte de Kyushu, mientras brigadas de ingenieros inspeccionan carreteras, puentes y redes de servicios básicos.

Un país preparado, pero vulnerable

Japón figura entre los países con mayor actividad sísmica del planeta debido a su ubicación sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, donde convergen varias placas tectónicas.

Aunque sus estrictas normas de construcción permiten que muchas estructuras resistan terremotos de gran magnitud, fenómenos como el ocurrido en Kumamoto vuelven a demostrar que incluso uno de los países mejor preparados del mundo sigue siendo vulnerable ante eventos extremos.

La región ya había sufrido una devastadora serie de terremotos en 2016, que dejó más de 270 muertos. Ahora, una década después, vuelve a enfrentar una emergencia de enormes dimensiones, mientras la esperanza de encontrar sobrevivientes disminuye con el paso de las horas.

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