
Una tragedia sacudió este miércoles a Honduras luego de que seis integrantes de una misma familia, cinco de ellos menores de edad, murieran al incendiarse la vivienda donde dormían en un asentamiento de extrema pobreza de la ciudad de San Pedro Sula, en el norte del país.
Las víctimas fueron una joven de 19 años, su hijo de apenas seis meses y cuatro de sus hermanos, de 17, 10, 7 y 6 años. Ninguno logró escapar del fuego que consumió en pocos minutos la precaria casa de madera y láminas metálicas ubicada en la colonia Esquipulas 2.
De acuerdo con el Cuerpo de Bomberos, la emergencia fue reportada alrededor de las tres de la madrugada. Cuando los equipos de rescate llegaron al lugar encontraron la vivienda completamente envuelta en llamas, lo que dificultó el ingreso para intentar salvar a sus ocupantes.
El teniente Martín Aguilar explicó que, según los primeros testimonios, la puerta de la vivienda estaba asegurada con cadenas y candados, lo que habría impedido que la familia pudiera salir a tiempo cuando comenzó el incendio.
Tras controlar el fuego, los rescatistas localizaron los cuerpos sin vida de las seis víctimas entre los restos de la vivienda.
Las autoridades hondureñas iniciaron una investigación para establecer el origen del incendio. Aunque todavía no existe una conclusión oficial, una de las principales hipótesis apunta a un cortocircuito provocado por una instalación eléctrica deficiente.
En numerosos barrios vulnerables de Honduras, las conexiones eléctricas improvisadas y el uso de materiales que no cumplen normas de seguridad representan un riesgo permanente de incendios, especialmente en viviendas construidas con madera y otros elementos altamente inflamables.
Los cuerpos fueron trasladados al servicio de Medicina Forense para la realización de las autopsias y las pericias correspondientes.
El incendio ocurrió en un asentamiento levantado junto a un río, donde decenas de familias viven en condiciones de alta vulnerabilidad y con servicios básicos precarios.
Tras la tragedia, las autoridades locales reiteraron el llamado a revisar las instalaciones eléctricas en las viviendas y reforzar las medidas de prevención para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse, mientras la comunidad permanece conmocionada por una de las peores tragedias familiares registradas este año en la ciudad.
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