
El Gobierno de Estados Unidos anunció una nueva modificación en el funcionamiento del sistema de asilo con el objetivo de disminuir la acumulación de expedientes pendientes y acelerar la tramitación de miles de solicitudes que permanecen sin resolución.
La medida fue anunciada por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), organismo dependiente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), como parte de una estrategia para hacer más eficiente el procesamiento de los casos y reducir los tiempos de espera.
Hasta ahora, las personas que solicitaban asilo de manera afirmativa, es decir, aquellas que no se encontraban en procesos de deportación eran entrevistadas por oficiales especializados de USCIS antes de que se adoptara una decisión sobre su caso.
Con la nueva normativa, la agencia tendrá la facultad de remitir determinadas solicitudes directamente a un juez de inmigración sin necesidad de realizar previamente esa entrevista administrativa. De esta forma, el expediente pasará a ser evaluado dentro del sistema judicial migratorio, donde el solicitante podrá presentar nuevamente sus argumentos durante la audiencia correspondiente.
Las autoridades sostienen que este cambio permitirá concentrar recursos en aquellos casos que puedan resolverse directamente por USCIS, mientras que los expedientes que requieran una evaluación judicial avanzarán con mayor rapidez hacia los tribunales.
El sistema de asilo estadounidense enfrenta desde hace años un importante retraso debido al crecimiento sostenido del número de solicitudes y a la limitada capacidad administrativa para procesarlas.
Según explicó el Departamento de Seguridad Nacional, la modificación pretende eliminar pasos considerados redundantes cuando un caso terminaría igualmente siendo revisado por un juez de inmigración, evitando duplicar evaluaciones y reduciendo los tiempos de espera para los solicitantes.
La administración considera que esta simplificación permitirá utilizar de manera más eficiente el personal disponible y disminuir la carga de trabajo acumulada.
La decisión forma parte de una serie de reformas impulsadas por la administración del presidente Donald Trump en materia migratoria durante su segundo mandato.
En los últimos meses, el Gobierno federal ha implementado diversas medidas orientadas a reforzar los controles sobre el sistema de asilo, incrementar la detección de posibles fraudes y acelerar la aplicación de las leyes de inmigración. Entre ellas figuran nuevas tarifas para determinados trámites, cambios en autorizaciones laborales y modificaciones en otros procedimientos migratorios.
Especialistas en inmigración señalan que la nueva regla podría agilizar el tratamiento de numerosos expedientes, aunque también advierten que trasladará una mayor carga de trabajo a las cortes migratorias, donde también existe una elevada acumulación de procesos pendientes.
Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han expresado preocupación porque la eliminación de entrevistas administrativas en determinados casos podría reducir una instancia importante para que los solicitantes expongan inicialmente sus argumentos antes de llegar ante un juez.
Por su parte, el Gobierno sostiene que los solicitantes seguirán conservando el derecho a presentar pruebas, testimonios y fundamentos legales durante el proceso judicial correspondiente.
La modificación anunciada por USCIS representa uno de los cambios más relevantes en el funcionamiento del sistema de asilo estadounidense durante 2026 y se suma a otras reformas migratorias implementadas por el Gobierno federal.
Las autoridades consideran que la medida permitirá reducir significativamente la acumulación de expedientes y agilizar las decisiones, mientras que el impacto real sobre los tiempos de resolución y el funcionamiento de las cortes migratorias comenzará a evaluarse en los próximos meses.


