
La muerte de la influencer estadounidense Sara Gilson ha generado una fuerte conmoción en redes sociales y en la comunidad de Owasso, Oklahoma. La creadora de contenido, de 43 años, fue encontrada sin vida junto a su exesposo, Jeremiah «Shawn» Duffey, pocos días después de haberlo acusado públicamente en TikTok de presuntos delitos contra menores.
Las autoridades investigan el caso como un aparente homicidio seguido de suicidio, aunque la investigación continúa abierta para esclarecer todos los hechos.
El hecho ocurrió durante la noche del 23 de julio, cuando una llamada al 911 alertó sobre una presunta situación de violencia doméstica en la vivienda de Gilson.
Según informó la Policía de Owasso, los operadores escucharon gritos y un disparo. Minutos después, un menor llamó desde la casa de un vecino para informar que su padrastro había disparado contra su madre.
Al llegar al domicilio, los agentes encontraron a Sara Gilson y a Jeremiah Duffey sin vida, ambos con heridas de bala. La principal hipótesis de los investigadores es que el hombre mató a la influencer y luego se quitó la vida.
Semanas antes del crimen, Gilson había publicado un video en TikTok que rápidamente se viralizó.
Siguiendo una tendencia popular en la plataforma, escribió sobre las imágenes que se preparaba «para cuando Netflix haga un documental» sobre su futuro exesposo, de quien aseguraba haber descubierto que era un pedófilo. En la descripción agregó: «Ojalá estuviera bromeando».
Días antes de ese video, la influencer había obtenido una orden de protección de emergencia que obligaba a Duffey a mantenerse alejado de ella y de su vivienda.
De acuerdo con registros judiciales, Duffey era investigado tras una denuncia presentada por la madre de una adolescente de 15 años que integraba un equipo de baloncesto que él entrenaba.
La denuncia señalaba presuntos tocamientos indebidos, mensajes de contenido inapropiado y otros comportamientos que posteriormente fueron remitidos a la justicia federal por cuestiones de jurisdicción.
La policía también confirmó que Gilson había manifestado temor por su seguridad y que, en la solicitud de la orden de protección, aseguró que su expareja poseía un arma y había amenazado con suicidarse.
Tres días antes de su muerte, Sara Gilson publicó un mensaje que hoy cobra un significado especial para muchos de sus seguidores.
«Que lo que sea que fue eso nunca vuelva a encontrarme. Por favor, Dios», escribió junto a una fotografía compartida en TikTok.
La influencer acumulaba decenas de miles de seguidores entre TikTok e Instagram, donde compartía contenido sobre moda, belleza, estilismo y aspectos de su vida cotidiana.
Tras conocerse la noticia, familiares y amigos iniciaron una campaña solidaria para ayudar a los dos hijos de Gilson, quienes quedaron huérfanos.
En el mensaje difundido por sus allegados la describieron como una madre dedicada, trabajadora y profundamente comprometida con el bienestar de sus hijos.
Mientras tanto, las autoridades continúan recopilando pruebas para reconstruir lo ocurrido y determinar si existieron otros factores relacionados con el crimen.
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