
El seleccionador de España, Luis de la Fuente, cuestionó con dureza el comportamiento de varios integrantes de la selección argentina tras la final del Mundial, disputada en el estadio MetLife de Nueva Jersey, donde el conjunto español conquistó el título al imponerse por 1-0.
En declaraciones concedidas a la televisión pública española, el entrenador calificó como «intolerables e inadmisibles» las acciones ocurridas una vez finalizado el encuentro y destacó la reacción de sus futbolistas, a quienes elogió por mantener la calma en medio de la tensión.
La FIFA abrió un proceso disciplinario contra la Selección de Argentina por los incidentes registrados al finalizar la final del Mundial 2026, donde cayó 1-0 ante España. El organismo analizará lo ocurrido para determinar posibles sanciones. pic.twitter.com/58zORI8FMI
— Anonimo.sv (@AnonimoSV503) July 21, 2026
Aunque reconoció que no presenció directamente los hechos porque aún estaba celebrando el título con su cuerpo técnico y sus jugadores, De la Fuente aseguró que las imágenes conocidas posteriormente le generaron un fuerte rechazo.
«Eso es intolerable, inadmisible. No se puede permitir. Futbolistas de esa dimensión y con tanta experiencia deberían comportarse de otra manera», afirmó el entrenador español.
Además, elogió la actitud de su plantel al sostener que los campeones del mundo respondieron con serenidad frente a las «agresiones y provocaciones», manteniendo en todo momento una conducta deportiva.
Los incidentes ocurrieron cuando España comenzaba los festejos por la conquista de su segunda Copa del Mundo.
Según trascendió, varios futbolistas y miembros del cuerpo técnico argentino protagonizaron enfrentamientos con jugadores españoles en el terreno de juego. Entre los nombres mencionados aparecen Nahuel Molina y Leandro Paredes, aunque las responsabilidades individuales todavía son materia de análisis.
La FIFA abrió una investigación disciplinaria para determinar si durante esos episodios se produjeron infracciones al Código Disciplinario del organismo y evaluar la eventual aplicación de sanciones.
Más allá de la polémica, De la Fuente destacó el recorrido realizado por su equipo para alcanzar el título.
El entrenador recordó que la selección permaneció concentrada durante 52 días y afrontó un calendario exigente, con más de 24.000 kilómetros recorridos, cambios climáticos, elevada humedad y escasos períodos de recuperación entre partidos.
A su juicio, esas dificultades representaron uno de los mayores desafíos del torneo, incluso por encima de la exigencia de los rivales que enfrentó España camino al campeonato.
El técnico también dedicó palabras de reconocimiento a Rodri, elegido Balón de Oro del Mundial, a quien definió como el mejor mediocampista del planeta.
Incluso recordó que el futbolista llegó al torneo tras superar una grave lesión de rodilla y aseguró que nunca tuvo dudas sobre su rendimiento.
Respecto a Lamine Yamal, De la Fuente afirmó que la experiencia mundialista acelerará su crecimiento futbolístico y destacó su evolución en aspectos tácticos, defensivos y colectivos, más allá de su talento ofensivo.
Aunque reconoció que dirigir a España en el Mundial de 2030, que organizarán conjuntamente España, Portugal y Marruecos, sería «el mayor orgullo» de su carrera, dejó claro que su prioridad inmediata son los próximos compromisos oficiales de la selección.
Con el título recién conquistado, el entrenador pretende consolidar un proyecto que acaba de devolver a España a la cima del fútbol mundial, mientras espera la resolución de la investigación que la FIFA lleva adelante por los incidentes posteriores a la final.
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