
La violencia política volvió a sacudir a México. El presidente municipal de Temoac, Valentín Lavín Romero, fue asesinado este miércoles tras un ataque armado ocurrido dentro del edificio del ayuntamiento, en el estado de Morelos. El crimen provocó un amplio operativo de seguridad y reavivó la preocupación por los ataques contra funcionarios públicos en zonas afectadas por el crimen organizado.
El edil, aliado del movimiento político de la presidenta Claudia Sheinbaum, ya había sobrevivido a un atentado a comienzos de este año, cuando fue atacado mientras circulaba por una carretera federal.
De acuerdo con la información confirmada por la Fiscalía General del Estado de Morelos, hombres armados irrumpieron en la sede de la presidencia municipal y atacaron directamente al alcalde mientras se encontraba en su oficina.
Peritos y agentes de investigación realizaron posteriormente el levantamiento del cuerpo dentro del edificio oficial, donde también comenzaron las primeras diligencias para esclarecer el crimen.
Según versiones difundidas por medios locales, dos atacantes habrían escapado en motocicletas tras efectuar los disparos. Hasta el momento, las autoridades no confirmaron oficialmente esa mecánica ni informaron detenciones.
La Fiscalía aseguró que agotará todas las líneas de investigación para identificar tanto a los autores materiales como a quienes pudieron haber ordenado el asesinato.
La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, condenó públicamente el crimen y afirmó que seguirá de cerca las investigaciones para llevar a los responsables ante la Justicia.
Por ahora, las autoridades no informaron cuál habría sido el móvil del ataque.
No era la primera vez que Valentín Lavín Romero era blanco de un ataque armado.
En enero sufrió una agresión mientras transitaba por la carretera federal México-Oaxaca, hecho por el que permaneció hospitalizado y debió solicitar una licencia temporal de su cargo. Tras recuperarse, regresó a sus funciones como presidente municipal.
Ese antecedente ahora vuelve a cobrar relevancia en el marco de la investigación.
El estado de Morelos es considerado una de las regiones con mayor presencia de grupos del crimen organizado, debido a su ubicación estratégica entre Ciudad de México y el estado de Guerrero.
En esa entidad el Gobierno federal desarrolla la llamada Operación Enjambre, destinada a combatir redes de corrupción, extorsión y presuntos vínculos entre funcionarios públicos y organizaciones criminales.
Según datos oficiales, decenas de servidores públicos han sido detenidos en esa estrategia durante los últimos meses.
El asesinato de Lavín Romero se suma a una larga lista de ataques contra funcionarios locales en México.
Organizaciones especializadas documentaron durante 2025 al menos 136 homicidios de funcionarios públicos o aspirantes a cargos de elección, dentro de un total de 246 agresiones registradas contra actores políticos.
Desde que comenzó la ofensiva contra el narcotráfico en 2006, cerca de un centenar de alcaldes han sido asesinados en distintos puntos del país.
Uno de los casos más recordados ocurrió en noviembre pasado, cuando el alcalde de un municipio del estado de Michoacán fue asesinado durante las celebraciones del Día de Muertos.
El nuevo crimen vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan numerosos funcionarios municipales en regiones donde el crimen organizado mantiene una fuerte presencia.
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