
Las imágenes parecen sacadas de una película de ciencia ficción. Una enorme capa de espuma blanca cubrió varios sectores de la playa de Huasco, en la región chilena de Atacama, mientras un poderoso sistema frontal castigaba gran parte del país con lluvias, fuertes vientos y marejadas.
Los videos registrados por residentes y visitantes rápidamente se difundieron en redes sociales, donde miles de usuarios quedaron sorprendidos al ver cómo el viento arrastraba la espuma por calles, paseos costeros y sectores cercanos al mar, creando un paisaje completamente inusual.
Sin embargo, detrás del espectacular fenómeno existe una explicación científica bien conocida por oceanógrafos y meteorólogos.
🇨🇱 | Espuma marina aparece en playas de Huasco, Atacama, Chile. (Julio 20, 2026). #foam #Sea #Storm pic.twitter.com/UGGXrwtbRR
— Climagram (@deZabedrosky) July 21, 2026
La espuma marina se forma cuando el océano mezcla grandes cantidades de materia orgánica como sales, algas microscópicas, restos de plantas marinas, proteínas y otros compuestos naturales con aire mediante la acción de olas extremadamente energéticas.
Durante temporales intensos, las olas actúan como un gigantesco batidor natural que incorpora millones de pequeñas burbujas de aire al agua. Cuando el viento es fuerte, esa espuma es transportada tierra adentro, pudiendo cubrir playas, avenidas costeras e incluso viviendas cercanas.
Aunque el aspecto pueda resultar llamativo o incluso alarmante, este tipo de espuma suele ser un fenómeno natural asociado a condiciones oceánicas extremas y no necesariamente indica contaminación.
La aparición de la espuma coincidió con uno de los sistemas frontales más severos registrados en Chile durante los últimos años.
Las intensas precipitaciones, el fuerte oleaje y los desbordes de ríos han afectado al menos diez regiones del país, provocando víctimas fatales, personas desaparecidas, miles de damnificados, interrupciones en los servicios básicos y comunidades aisladas. Las autoridades también suspendieron las clases en diversas zonas debido al riesgo generado por las inundaciones y las condiciones meteorológicas adversas.
En la provincia de Huasco, una de las áreas más golpeadas por el temporal, las marejadas y los fuertes vientos favorecieron la formación y el desplazamiento de la espuma hacia el borde costero.
La Armada de Chile emitió además avisos de marejadas para el tramo comprendido entre Huasco y el Golfo de Arauco, advirtiendo sobre oleaje de gran intensidad durante las horas de pleamar.
Las autoridades recomendaron evitar ingresar al mar, mantenerse alejados de sectores rocosos y suspender actividades náuticas mientras persistieran las condiciones peligrosas, debido al elevado riesgo que representa el fuerte rompiente de las olas.
Especialistas explican que este tipo de episodios suele desaparecer una vez que disminuye la intensidad del oleaje y los vientos. La espuma pierde estabilidad con el paso de las horas y termina disolviéndose o siendo arrastrada nuevamente hacia el océano.
Aun así, su espectacular apariencia convierte estos eventos en un poderoso recordatorio de la fuerza del mar cuando confluyen condiciones meteorológicas extremas, especialmente en un país como Chile, cuya extensa costa permanece expuesta de manera frecuente al impacto de sistemas frontales y marejadas provenientes del océano Pacífico.
