
Lo que comenzó como una multitudinaria muestra de apoyo a la Selección argentina tras perder la final del Mundial 2026 frente a España terminó convertido en una noche de tensión y violencia en el corazón de Buenos Aires. Miles de personas se congregaron en las inmediaciones del Obelisco para agradecer el desempeño del equipo dirigido por Lionel Scaloni, pero un grupo reducido protagonizó disturbios que derivaron en un importante operativo policial y al menos 12 detenciones.
La policía dispersó a aficionados de la selección de Argentina en Buenos Aires, luego de la derrota ante España; las autoridades reportaron al menos cuatro detenidos.
— NMás (@nmas) July 20, 2026
Video: AFP pic.twitter.com/JhRQ2vrXOq
Minutos después del pitazo final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde España se consagró campeona del mundo al imponerse por 1-0 en el tiempo suplementario, miles de argentinos comenzaron a llegar al tradicional punto de encuentro porteño.
El ambiente inicial estuvo marcado por banderas celestes y blancas, bombos, cánticos y mensajes de agradecimiento hacia una generación que volvió a disputar una final mundialista. La derrota no impidió que numerosas familias, grupos de amigos y aficionados decidieran salir a las calles para expresar su orgullo por el recorrido de la Albiceleste durante el torneo.
❌⚽ La derrota de Argentina en la final del Mundial desató disturbios en Buenos Aires.
— Luis Gabriel Velázquez (@soyluisgabriel1) July 20, 2026
En las inmediaciones del Obelisco, la policía intervino para dispersar a grupos de personas tras registrarse enfrentamientos y varias detenciones. 🇦🇷 pic.twitter.com/hAXMFpm2ft
La situación cambió hacia el cierre de la noche, cuando un grupo de personas comenzó a lanzar botellas, piedras y otros objetos contra los efectivos desplegados en el operativo de seguridad.
Ante las agresiones, la Policía respondió con un operativo de dispersión que incluyó carros hidrantes, gases lacrimógenos y balas de goma para despejar la zona. Las corridas se extendieron por varias cuadras del centro porteño mientras cientos de personas abandonaban el lugar en medio de la confusión.
De acuerdo con la información oficial difundida por las autoridades y medios locales, al menos 12 personas fueron detenidas durante los enfrentamientos registrados en las inmediaciones del Obelisco.
Las detenciones se produjeron principalmente entre quienes habrían participado en los ataques contra el personal policial o provocado daños durante los disturbios. Hasta el momento de la elaboración de este informe, las autoridades no habían difundido un balance definitivo sobre personas heridas.
El Gobierno de la Ciudad había desplegado un amplio dispositivo de seguridad ante la previsión de una masiva concentración de hinchas, independientemente del resultado de la final.
Cientos de efectivos de distintas fuerzas fueron destinados al centro porteño para controlar el tránsito, prevenir incidentes y garantizar el orden público. Sin embargo, la intervención policial se intensificó cuando comenzaron los enfrentamientos con los grupos más violentos.
La mayoría de los simpatizantes que llegaron al Obelisco buscaba despedir con reconocimiento a un plantel que volvió a colocar a Argentina entre las mejores selecciones del mundo y que protagonizó una nueva final mundialista.
Sin embargo, los hechos de violencia terminaron opacando una manifestación que, durante gran parte de la noche, transcurrió en un clima de apoyo y agradecimiento hacia los futbolistas argentinos.
