Dos hombres descubren tras 38 años que crecieron con la familia equivocada

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Dos hombres estadounidenses descubrieron mediante un examen genético casual que fueron trágicamente intercambiados en la maternidad al momento de su nacimiento. La impactante revelación condujo a una demanda judicial presentada contra el reconocido Unity Medical Center por graves daños morales y negligencia.

Los demandantes Kyle Bylin y Jeremy Morrison nacieron el mismo día de enero en la citada institución asistencial de la localidad. Un test genético navideño permitió rastrear coincidencias biológicas fundamentales hasta encontrar a los verdaderos parientes de sangre de ambos jóvenes. El abogado de la causa intentó negociar infructuosamente un acuerdo económico previo antes de acudir formalmente ante las autoridades judiciales estatales.

Jeremy Morrison

Las marcadas diferencias físicas e ideológicas

Durante casi cuatro décadas, ambos hombres sintieron inexplicables diferencias físicas e ideológicas con los integrantes de sus respectivos entornos familiares. Morrison recordó haber sido un niño de pelo claro creciendo dentro de una numerosa familia predominantemente constituida por personas castañas.

Por su parte, Bylin experimentó constantes desavenencias de postura política durante las habituales cenas familiares celebradas en las fiestas decembrinas. Las madres de los dos adultos manifestaron una profunda tristeza por la irrecuperable pérdida de tiempo vivida lejos de sus hijos.

Kyle Bylin

Ambos ciudadanos sostienen que sus vidas profesionales habrían sido radicalmente distintas si hubieran crecido en sus hogares biológicos correspondientes.

La postura del centro hospitalario

La dirección del nosocomio emitió un comunicado expresando simpatía con los afectados, pero argumentó la falta de registros médicos antiguos. Las autoridades del establecimiento de salud señalaron que ningún miembro del personal de parto de la época continúa trabajando allí.

Pese a las negativas institucionales, Bylin conserva celosamente una vieja pulsera de identificación con el nombre del otro recién nacido. Los dos hombres lograron mantener sus primeros encuentros personales con sus familias biológicas en un ambiente profundamente cordial e incómodo. Actualmente, los involucrados continúan trabajando para reconstruir pacientemente sus complejas relaciones familiares mientras aguardan el veredicto del proceso judicial.