
El número de muertos por el doble terremoto que golpeó a Venezuela el 24 de junio aumentó a 4.333, informó este sábado el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. El balance anterior era de 4.118 fallecidos, mientras que la cifra de heridos se mantuvo en 16.740.
El régimen de Delcy Rodríguez evita pronunciarse sobre el número de desaparecidos. Sin embargo, la ONU estima que podrían llegar a 50.000, mientras que otras proyecciones ubican la cifra en un rango cercano a los 10.000.
El Salvador está entre los países que decidieron prolongar su asistencia a la nación suramericana. Sus especialistas continúan removiendo escombros y buscando víctimas; su trabajo ha permitido rescatar con vida a numerosas personas y devolver esperanza a una región devastada por el desastre.
Las autoridades salvadoreñas afirman que esta misión constituye el mayor contingente movilizado por el país fuera de sus fronteras para una emergencia de este tipo. Según detallaron, la presencia de los rescatistas se consolidó desde las primeras horas de la emergencia, lo que permitió iniciar de inmediato las tareas de búsqueda y salvamento.
El grupo USAR opera bajo un protocolo de relevos que garantiza la presencia constante de 300 rescatistas en el terreno. Las rotaciones permiten que el personal descanse y reciba suministros esenciales —agua, alimentos, medicamentos y equipos adicionales— para sostener la capacidad de respuesta.
Mientras otros países ya iniciaron su retirada, los equipos salvadoreños continúan de forma incansable, lo que renueva la esperanza entre los familiares de quienes ya solo aguardan recuperar los cuerpos de sus seres queridos para darles cristiana sepultura.
La experiencia acumulada en Venezuela aporta aprendizajes valiosos para El Salvador, especialmente en materia de preparación ante desastres naturales. Las autoridades consideran que la actualización tecnológica y la capacitación continua han sido factores clave para fortalecer el sistema nacional de respuesta.
El Salvador también trabaja en los campos de damnificados, donde ofrece consultas médicas e incluso asistencia veterinaria para las mascotas rescatadas, ya que, según remarcan las autoridades, los animales también merecen la oportunidad de vivir.
La Unidad Humanitaria de Rescate (UHR) de El Salvador compartió la historia de Fénix, una perra hallada durante las labores de búsqueda. El animal logró sobrevivir pese a la tragedia y fue rescatado por los equipos salvadoreños, que ahora le abrirán una nueva etapa como integrante de la UHR.
La Fuerza Armada celebró su llegada y anunció que recibirá entrenamiento especializado para sumarse a la labor de salvar vidas junto a su nueva manada. «A partir de ahora tendrá un nuevo hogar y una gran misión: entrenarse para convertirse en integrante de la UHR y salvar vidas junto a su manada. ¡Bienvenida a El Salvador!», publicó la institución en sus redes sociales.
La tragedia en Venezuela no es un capítulo cerrado. Los salvadoreños continuarán con su labor de ayuda hasta que la Presidencia disponga lo contrario.
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