
Lo que comenzó como un vuelo rutinario entre Grecia y Alemania terminó convirtiéndose en una escena de pánico absoluto. Un pasajero estuvo a punto de ser expulsado de un avión de Ryanair luego de que una ventanilla se desprendiera en pleno ascenso, provocando una violenta descompresión de la cabina.
El incidente ocurrió este viernes en un Boeing 737-800 que cubría la ruta entre Salónica (Thessaloniki) y Memmingen, en Alemania. Apenas unos minutos después del despegue, los pasajeros escucharon una fuerte explosión proveniente del lado derecho de la aeronave y, casi de inmediato, una de las ventanillas cedió, desencadenando una emergencia a bordo.
🚨✈️Emergencia en vuelo de Ryanair: pasajero casi sale volando desde la ventanilla de un avión
— EL TIEMPO (@ELTIEMPO) July 10, 2026
😰Un hombre estuvo a punto de ser succionado fuera de un avión durante un vuelo que despegó de la ciudad griega de Tesalónica, antes de ser sujetado por otros pasajeros, informaron el… pic.twitter.com/BLfrCo9GDL
La persona que ocupaba el asiento junto a la ventanilla dañada, un ciudadano serbio de 61 años, fue arrastrada violentamente por la diferencia de presión entre el interior y el exterior del avión.
Según los primeros reportes, el pasajero permaneció sujeto gracias al cinturón de seguridad, mientras que su esposa y otros viajeros reaccionaron de inmediato para sostenerlo y evitar que fuera expulsado completamente de la aeronave.
Las mascarillas de oxígeno descendieron automáticamente y el ambiente dentro de la cabina se llenó de tensión mientras la tripulación ejecutaba el protocolo de emergencia.
Tras detectar la despresurización, los pilotos declararon la emergencia y comenzaron un descenso controlado para reducir rápidamente la altitud hasta niveles donde los pasajeros pudieran respirar con normalidad sin depender del sistema de oxígeno.
Posteriormente, el avión regresó al aeropuerto de Salónica, donde aterrizó sin nuevos inconvenientes.
El pasajero afectado recibió asistencia médica inmediatamente después del aterrizaje. Aunque sufrió lesiones producto del impacto y la descompresión, logró sobrevivir al dramático episodio. Más tarde, la aerolínea dispuso otra aeronave para completar el viaje hacia Alemania.
Las investigaciones preliminares apuntan a que un componente del motor derecho se habría desprendido durante el ascenso y habría impactado directamente contra la ventanilla, ocasionando la rotura del cristal y la pérdida súbita de presión en la cabina.
Las autoridades aeronáuticas de Grecia trabajan conjuntamente con organismos internacionales para determinar las causas exactas del incidente y establecer si existieron fallas mecánicas o de mantenimiento.
El fabricante Boeing y Ryanair indicaron que colaboran con la investigación, mientras especialistas analizan tanto la aeronave como los restos recuperados del motor.
La secuencia recordó inevitablemente el accidente ocurrido en 2018 en un vuelo de Southwest Airlines, cuando la explosión de un motor provocó la rotura de una ventanilla y una pasajera falleció tras ser parcialmente expulsada del avión.
A raíz de aquel accidente, las autoridades de aviación civil reforzaron los controles sobre determinados motores de los Boeing 737 Next Generation. El nuevo incidente vuelve a colocar el foco sobre la seguridad operacional y el mantenimiento preventivo de este tipo de aeronaves.
Cuando una ventanilla o parte del fuselaje se rompe durante el vuelo, la enorme diferencia de presión entre el interior de la cabina y el exterior provoca una salida violenta del aire, fenómeno conocido como descompresión explosiva.
Este efecto puede desplazar objetos e incluso personas que se encuentren muy próximas a la abertura. Por ese motivo, las autoridades aeronáuticas insisten en la importancia de mantener el cinturón de seguridad abrochado durante todo el vuelo, incluso cuando la señal permanece apagada.

