
Un exatleta olímpico estadounidense se declaró no culpable el jueves de un delito de vandalismo contra el Estanque Reflectante de Washington, por el que se enfrenta a hasta 10 años de prisión.
David Hearn, de 67 años, se declaró inocente ante el Tribunal Superior del Distrito de Columbia tras ser acusado de un delito grave por causar presuntamente más de 1.000 dólares de daños al estanque, que forma parte del Monumento a Lincoln en la capital estadounidense.
Decenas de personas que portaban pancartas con lemas como «¡Chivo expiatorio!» y «Trump culpa a todos menos a sí mismo» se concentraron en las puertas del juzgado en la primera audiencia de un caso que ha disparado preocupaciones sobre la presunta politización del sistema judicial durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.
El estanque fue renovado por algo más de 14 millones de dólares por orden de Trump, que lo presentó como uno de sus principales proyectos de embellecimiento de la ciudad con motivo del aniversario 250 de la independencia del país.
La renovación fue inaugurada a principios de junio y rápidamente empezó a sufrir por la aparición de algas, un problema recurrente que ha afectado a este gran estanque artificial, el de mayor longitud en Estados Unidos, desde que fue inaugurado en 1922.
«Si se puede acusar al señor Hearn de un delito grave por tocar el Estanque Reflectante, todos los estadounidenses están en peligro», declaró a los periodistas a la salida del tribunal uno de los abogados de Hearn, Norm Eisen.
Hearn está acusado de haber «tirado con violencia y arrancado el revestimiento del fondo del estanque con ambas manos», según empleados del Servicio de Parques Nacionales.
Hearn aseguró previamente al diario The Washington Post que lo único que hizo fue meter la mano en el agua y sacar un fragmento de la protección sintética del fondo del estanque que estaba flotando. Cuando se disponía a marcharse, fue arrestado.
Con información de AFP
