
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inauguró este miércoles la cumbre de la OTAN en Ankara con un duro discurso contra varios de sus principales aliados, a quienes reprochó la falta de apoyo durante la reciente escalada del conflicto con Irán, además de insistir en sus reclamos sobre Groenlandia y cuestionar el gasto militar de España.
Antes del comienzo de la reunión de líderes de la Alianza Atlántica, Trump compareció junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y dejó en claro su malestar con el bloque. El mandatario afirmó que la organización no acompañó a Washington durante las operaciones militares contra Irán y sostuvo que esperaba un respaldo mayor por parte de los países miembros.
También reiteró que considera a Irán el principal patrocinador del terrorismo y aseguró que varios aliados optaron por mantenerse al margen cuando Estados Unidos decidió intervenir militarmente junto con Israel.
Uno de los temas que volvió a dominar las declaraciones del mandatario fue Groenlandia. Trump insistió en que la isla ártica representa un activo estratégico para la seguridad internacional y sostuvo que Estados Unidos necesita incrementar su influencia sobre ese territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca.
El presidente estadounidense aseguró que la importancia geopolítica de Groenlandia supera los intereses daneses y recordó que Washington mantiene una base militar en la isla. Incluso lamentó que Estados Unidos hubiera devuelto el control del territorio a Dinamarca tras la Segunda Guerra Mundial.
Las declaraciones reavivaron un conflicto diplomático que se mantiene desde principios de año, cuando Trump sorprendió al plantear la posibilidad de que Estados Unidos asumiera el control de Groenlandia.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, respondió nuevamente que el territorio «no está en venta» y reafirmó que Dinamarca defenderá plenamente su soberanía. Varios dirigentes europeos, entre ellos los líderes de Islandia, Países Bajos y Letonia, respaldaron la posición danesa y reiteraron su compromiso con la integridad territorial de los Estados miembros de la OTAN.
Trump también dedicó parte de sus cuestionamientos a España, país al que acusó de no asumir una contribución suficiente al presupuesto de defensa de la alianza.
El mandatario calificó a España como una «causa perdida» y amenazó con reducir las relaciones comerciales con el país europeo, al considerar insuficiente el esfuerzo realizado por Madrid para incrementar el gasto militar.
Las declaraciones llegan después de que el Gobierno español mantuviera su decisión de no comprometerse con el objetivo de destinar el cinco por ciento del Producto Interno Bruto a defensa antes de 2035, una meta impulsada por Washington dentro de la OTAN.
Desde Madrid, el Ejecutivo de Pedro Sánchez respondió con tranquilidad y recordó que las relaciones comerciales con Estados Unidos se desarrollan en el marco de la Unión Europea, que negocia de manera conjunta la política comercial del bloque.
La Comisión Europea también salió en defensa de España y subrayó que cualquier medida relacionada con el comercio debe respetar los acuerdos vigentes entre Bruselas y Washington.
Pese al tono crítico de Trump, el secretario general de la OTAN intentó transmitir una imagen de cohesión y aseguró que Estados Unidos mantiene un compromiso firme con la alianza.
Mark Rutte destacó que la presión ejercida por el mandatario estadounidense contribuyó a que varios países europeos incrementaran sus presupuestos de defensa y afirmó que esos compromisos comienzan a traducirse en inversiones concretas.
La agenda de la cumbre también contempla una reunión entre Trump y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, mientras los aliados europeos preparan un nuevo paquete de asistencia militar para Kiev durante los próximos dos años.
Aunque las diferencias entre Washington y varios gobiernos europeos volvieron a quedar expuestas desde el inicio del encuentro, la OTAN intenta concentrar sus esfuerzos en reforzar la cooperación en materia de seguridad frente a un escenario internacional marcado por la guerra en Ucrania, la tensión con Irán y la creciente competencia estratégica en el Ártico.
Más información:


