
Rebeldes pertenecientes al autodenominado Ejército de Liberación Nacional de Papúa Occidental mataron a tiros al experimentado piloto norteamericano Nicholas F. Gosselin. Un vocero oficial de la agrupación insurgente describió el cruento homicidio como un mensaje directo hacia Estados Unidos e Indonesia.
Los combatientes locales interceptaron la pequeña aeronave comercial e inmediatamente prendieron fuego a toda la estructura del transporte aéreo. Las autoridades ministeriales indonesias informaron que las comunicaciones con la cabina cesaron por completo inmediatamente después de concretar el aterrizaje.
El portavoz separatista Sebby Sambom denunció falsamente que el avión transportaba con frecuencia a personal del ejército regular de Indonesia. El mando militar indonesio desmintió categóricamente las acusaciones rebeldes asegurando que a bordo de la nave viajaban siete ciudadanos papúes.
Los voceros de la aerolínea afectada señalaron que el transporte cumplía tareas humanitarias llevando alimentos esenciales hacia aldeas remotas. Los insurgentes difundieron un video institucional donde portaban armas de fuego mientras ondeaban con orgullo la bandera independentista local.
Dilaporkan terjadi pembakaran pesawat AMA PK-RCY yang dipiloti Cap. Mark di kampung Ipdeheik, Balingga distrik Sobaham, Kabupaten Yahukimo, Papua Pegunungan. Kejadian tersebut dilaporkan terjadi pada 2 Juli 2026 pukul 9.15 waktu Papua. Sementara, dari informasi yang beredar pilot… pic.twitter.com/vFb0xd8dFK
— Arnold Belau (@ArnoldBelau) July 2, 2026
La disputa territorial en Papúa comenzó formalmente en el año mil novecientos sesenta y nueve bajo una cuestionada votación internacional. Los defensores de los derechos humanos consideran que aquella incorporación auspiciada por Naciones Unidas constituyó un verdadero engaño institucional.
La violenta insurgencia que enfrenta a los nativos con las fuerzas estatales se intensificó notablemente durante el último año calendario. Los continuos enfrentamientos armados han causado masivos desplazamientos comunitarios y la muerte de decenas de civiles inocentes en la región.
Las facciones rebeldes amenazaron públicamente con derribar cualquier aeronave que colabore con las operaciones logísticas del gobierno central indonesio. Los antecedentes registran el violento asesinato del piloto neozelandés Glen Malcolm Conning acontecido durante el pasado mes de agosto.
El comandante guerrillero Egianus Kogoya también mantuvo cautivo a otro aviador extranjero antes de otorgarle su libertad definitiva en septiembre. Los portavoces instaron urgentemente al presidente Prabowo Subianto a iniciar negociaciones internacionales valederas para frenar la grave escalada sangrienta.
