
El fútbol italiano quedó sacudido este miércoles tras la filtración de conversaciones incorporadas a una investigación de la Fiscalía de Milán que involucra al defensor del Inter Alessandro Bastoni. Los mensajes forman parte del expediente abierto contra una presunta red que organizaba encuentros privados y servicios de acompañantes para clientes de alto perfil y constituyen uno de los principales elementos de prueba que analizan los investigadores.
Según la reconstrucción de la Fiscalía, los hechos bajo investigación ocurrieron en 2020, cuando Bastoni tenía 21 años y la joven involucrada 17 años y ocho meses. Los fiscales buscan determinar si el futbolista mantuvo un encuentro sexual con una menor de edad en el marco de una actividad organizada por la agencia «Ma.De», una empresa de eventos con sede en Cinisello Balsamo, en las afueras de Milán.
La investigación cobró nueva dimensión tras la publicación de fragmentos de conversaciones extraídas del teléfono de Antonio Salamone, colaborador de la agencia e investigado en la causa.
De acuerdo con las actas judiciales difundidas por medios italianos, Salamone habría actuado como intermediario entre Bastoni y la adolescente. En uno de los intercambios le comunica al futbolista la supuesta disposición de la joven para encontrarse con él y le aclara que la condición era que fuera trasladada nuevamente a su domicilio al día siguiente.
En otra conversación, Bastoni pregunta: «¿Hay sitios para esconderse?». La respuesta atribuida al intermediario fue: «Algo nos inventamos; como mucho la llevas a casa». Los investigadores también incorporaron un mensaje enviado por la joven durante la madrugada en el que afirma que pasaría la noche en la vivienda del jugador.
La Fiscalía sostiene además que Bastoni habría afrontado distintos gastos relacionados con la velada, entre ellos la cena y el traslado de la joven, aunque ese extremo todavía forma parte de la investigación.
La causa no se limita al futbolista del Inter. El procedimiento judicial apunta principalmente contra la agencia «Ma.De», cuyos responsables están acusados de organizar fiestas privadas para empresarios, celebridades y jugadores de la Serie A, ofreciendo un paquete que incluía cenas, locales nocturnos, hoteles y, presuntamente, servicios sexuales y consumo de óxido nitroso, conocido popularmente como «gas de la risa».
Cuatro personas vinculadas a esa organización fueron detenidas en abril, mientras que la Fiscalía continúa reconstruyendo el funcionamiento de la presunta red y el grado de participación de sus clientes.
Bastoni es, hasta el momento, el primer futbolista que figura formalmente bajo investigación dentro del expediente.
Uno de los elementos que deberá valorar la Fiscalía es el testimonio de la joven involucrada, quien confirmó haber estado en la vivienda del defensor italiano, pero negó haber mantenido relaciones sexuales con él. Los investigadores intentan determinar si esa versión resulta compatible con el resto de las pruebas reunidas.
Por su parte, el abogado Salvatore Scuto rechazó de manera categórica las acusaciones. El letrado aseguró que su cliente niega haber mantenido relaciones sexuales con una menor y descartó que hubiera existido cualquier relación sexual a cambio de dinero.
Bastoni fue citado para declarar ante la Fiscalía de Milán, donde responderá sobre los mensajes incorporados al expediente y el contexto en el que se produjeron los encuentros investigados.
La Guardia di Finanza también convocó a Daniel Maldini, Riccardo Calafiori y Kevin Bonifazi para prestar declaración.
Sin embargo, los tres comparecerán únicamente como personas informadas sobre los hechos. La Justicia aclaró que ninguno de ellos se encuentra bajo investigación y que fueron citados porque sus nombres aparecen en conversaciones recuperadas durante las pesquisas.
La investigación irrumpe en un momento de máxima exposición para Bastoni, considerado uno de los mejores defensores italianos de la actualidad y pieza fundamental del Inter de Milán y de la selección italiana.
Mientras el mercado europeo de fichajes comienza a tomar ritmo y diversos clubes siguen de cerca su situación deportiva, la evolución de la causa judicial podría convertirse en un factor de peso para el futuro inmediato del futbolista. Por ahora, la Fiscalía continúa reuniendo pruebas y será el desarrollo de la investigación el que determine si existen elementos suficientes para avanzar hacia una eventual acusación formal.
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