Lluvias extremas dejan viviendas inundadas en Venezuela

Una nueva emergencia golpea a Venezuela. El desbordamiento del río Chabasquencito, en la población de Chabasquén, municipio Monseñor José Vicente de Unda, estado Portuguesa, dejó a cientos de personas afectadas, viviendas inundadas, daños en infraestructuras y comunidades parcialmente incomunicadas.

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Una nueva emergencia golpea a Venezuela. El desbordamiento del río Chabasquencito, en la población de Chabasquén, municipio Monseñor José Vicente de Unda, estado Portuguesa, dejó a cientos de personas afectadas, viviendas inundadas, daños en infraestructuras y comunidades parcialmente incomunicadas.

Las lluvias comenzaron durante la mañana del domingo 28 de junio y se extendieron por más de ocho horas. De acuerdo con reportes locales y organismos de prevención, la precipitación acumulada alcanzó los 114 milímetros, un volumen suficiente para elevar de manera crítica el caudal de los ríos Chabasquén y Chabasquencito, además de varias quebradas de la zona.

El agua ingresó con fuerza a sectores residenciales y comerciales, arrastrando lodo, ramas, piedras y otros materiales. En cuestión de horas, calles del casco urbano quedaron anegadas y varias familias debieron abandonar sus viviendas ante el avance de la corriente.

Sectores más golpeados por la crecida

Entre las zonas más afectadas se encuentran La Recta, Los Bendecidos, Villa Esmeralda, la Avenida 24 de Julio y el sector El Puente. En algunos puntos, los vecinos reportaron pérdidas de muebles, electrodomésticos, documentos, alimentos y enseres básicos.

También se registraron afectaciones en instituciones educativas, viviendas particulares y una iglesia evangélica, donde el ingreso del agua provocó daños en la infraestructura. La situación generó preocupación entre los habitantes, especialmente por el riesgo de nuevas crecidas si continúan las precipitaciones en la zona montañosa.

Las quebradas Comando de la Guardia, Los Güedez y La Escuelita 3 también se desbordaron, mientras que Patón y Córdoba registraron crecidas importantes hacia zonas rurales. La combinación de ríos y quebradas fuera de cauce complicó el tránsito y elevó el nivel de riesgo para las comunidades cercanas.

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Familias evacuadas y refugio temporal

Ante el avance del agua, equipos de rescate y vecinos iniciaron evacuaciones preventivas en los sectores más vulnerables. Varias familias fueron trasladadas al gimnasio municipal de Chabasquén, habilitado como refugio temporal mientras bajan los niveles del agua y se realiza la evaluación de daños.

Los habitantes pidieron asistencia urgente, alimentos, agua potable, colchones, medicinas y maquinaria pesada para despejar cauces, retirar sedimentos y restablecer el paso en las zonas bloqueadas.

La prioridad de los organismos de seguridad y prevención es evitar que las personas regresen a viviendas ubicadas en áreas de riesgo hasta que se confirme que no existe peligro de nuevas crecidas o deslizamientos.

Uno de los puntos críticos es la Troncal 007, una vía estratégica que conecta Chabasquén con poblaciones de Portuguesa y del estado Lara. El paso quedó restringido por anegamientos, daños en la carretera y afectaciones en estructuras cercanas a puentes.

La parroquia Peña Blanca figura entre las zonas con mayores dificultades de acceso. También se reportaron complicaciones hacia Guarico, Quíbor y El Tocuyo, lo que dificulta el traslado de personas, la llegada de ayuda y el movimiento de equipos de emergencia.

El problema vial se agrava por antecedentes recientes en la zona. Semanas antes, las autoridades locales ya habían restringido el tránsito de carga pesada por el puente principal de acceso a Chabasquén, debido a un socavamiento en una de sus bases. La nueva crecida volvió a exponer la fragilidad de la infraestructura.

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Una emergencia en medio de otra crisis y riesgo de nuevas crecidas

El desborde del río Chabasquencito ocurre mientras Venezuela aún enfrenta las consecuencias de los recientes sismos que golpearon al país. En ese contexto, la emergencia en Portuguesa suma presión sobre los equipos de rescate, protección civil y asistencia humanitaria.

Vecinos de Chabasquén denunciaron que la respuesta debe acelerarse, especialmente en las comunidades donde el agua ingresó a las viviendas y dejó a familias sin condiciones básicas para permanecer en sus hogares.

Las autoridades recomendaron evitar el tránsito por zonas inundadas, no acercarse a ríos ni quebradas, mantenerse atentos a los reportes oficiales y evacuar de inmediato si el nivel del agua vuelve a subir.

El municipio Unda se mantiene en alerta por la posibilidad de más lluvias. La zona montañosa de Portuguesa suele registrar crecidas rápidas cuando las precipitaciones son persistentes, por lo que los organismos de prevención mantienen monitoreo permanente en los cauces.

La limpieza de quebradas, el retiro de material arrastrado por las corrientes y la evaluación de puentes aparecen ahora como tareas urgentes para reducir el riesgo de una nueva emergencia.

Por ahora, el saldo visible es una comunidad golpeada por el agua, familias refugiadas, caminos cortados y una demanda clara de asistencia. Chabasquén intenta recuperarse entre el barro, la incertidumbre y el temor de que las lluvias vuelvan a crecer durante las próximas horas.