España contratará a 1.600 trabajadores de Guatemala y Honduras para la cosecha de 2026

España contratará a 1.600 trabajadores de Guatemala y Honduras para la cosecha de frutos rojos de 2026 mediante un programa de migración circular.

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España prevé incorporar en 2026 a unos 1.600 trabajadores agrícolas procedentes de Guatemala y Honduras para cubrir la demanda de mano de obra durante la campaña de frutos rojos en la provincia de Huelva. La iniciativa forma parte del programa de migración circular impulsado por el Gobierno español en coordinación con ambos países y con el respaldo técnico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El esquema busca responder a la escasez temporal de trabajadores en el sector agrícola español, al tiempo que ofrece oportunidades de empleo formal a personas de zonas rurales de Centroamérica, quienes regresan a sus países una vez concluida la temporada de cosecha.

Un programa con más de dos décadas de funcionamiento

La contratación se realiza mediante el sistema de Gestión Colectiva de Contratación en Origen (GECCO), un mecanismo utilizado por España desde hace más de veinte años para incorporar trabajadores extranjeros en actividades estacionales.

El BID comenzó a colaborar con este programa hace aproximadamente dos años y medio con el objetivo de fortalecer la participación de Guatemala y Honduras, explicó Felipe Muñoz, jefe de la Unidad de Migración del organismo.

Durante la campaña de 2025 participaron alrededor de 1.100 trabajadores, de los cuales más de 800 provenían de Honduras y 362 de Guatemala. Para la próxima temporada, la previsión es elevar la cifra hasta 1.600 personas: 1.000 hondureños y 600 guatemaltecos.

Trabajadores agrícolas participan en la recolección de frutos rojos durante la campaña estacional en Huelva.

Altas tasas de retorno y beneficios para las familias

Uno de los aspectos que el BID considera más relevantes es el elevado nivel de cumplimiento del programa. Según los datos disponibles, la totalidad de los trabajadores guatemaltecos regresó a su país al finalizar la campaña, mientras que entre los hondureños la tasa de retorno se situó cerca del 97 %.

El organismo también destaca el impacto económico de la iniciativa. Los participantes enviaron remesas cercanas a los 1.000 dólares mensuales en promedio durante su estancia en España, recursos que representan una fuente de ingresos fundamental para miles de hogares.

Además, un importante número de trabajadores vuelve a ser seleccionado en campañas posteriores, lo que permite consolidar ingresos periódicos y adquirir experiencia laboral internacional.

El programa de migración circular permite cubrir la demanda de mano de obra en el campo español.

Una oportunidad para comunidades rurales

Muchos de los beneficiarios provienen de pequeñas localidades rurales y, en algunos casos, tienen como lengua materna idiomas indígenas. Para numerosos participantes, el viaje representa la primera experiencia fuera de sus comunidades e incluso la primera salida de su país.

Ariel, uno de los trabajadores hondureños seleccionados para el programa, explicó que su principal objetivo es mejorar la situación económica de su familia y retribuir el esfuerzo realizado por su madre para sacar adelante a sus hijos.

Cómo funciona el proceso de selección

El procedimiento comienza cuando las empresas agrícolas españolas notifican a las autoridades la cantidad de trabajadores que necesitan para cubrir vacantes que no pueden ser ocupadas por mano de obra local.

Posteriormente, las autoridades de Guatemala y Honduras realizan los procesos de inscripción y selección de candidatos. Solo en Guatemala existen actualmente más de 60.000 personas registradas con la expectativa de acceder a una oportunidad laboral mediante este mecanismo.

Cientos de trabajadores centroamericanos viajan cada año a España para participar en las campañas agrícolas.

El peso de las remesas en la economía regional

El programa también tiene efectos macroeconómicos para los países de origen. Según cifras difundidas por el BID, Honduras recibió durante 2025 alrededor de 12.000 millones de dólares en remesas, equivalentes al 30 % de su Producto Interno Bruto (PIB).

En el caso de Guatemala, los envíos desde el exterior superaron los 25.000 millones de dólares, una cifra que representa aproximadamente el 21 % de su economía.

Para el BID, este tipo de programas demuestra que la migración regular y temporal puede generar beneficios simultáneos para los trabajadores, sus familias, los países de origen y las empresas que necesitan cubrir demandas específicas de empleo estacional.

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