
Cuando Ecuador más lo necesitaba apareció Gonzalo Plata. Con un gol a trece minutos del final, la Tricolor derrotó 2-1 a Alemania en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, consiguió el triunfo que necesitaba para seguir con vida y aseguró su clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial 2026 como uno de los mejores terceros.
La victoria cambió por completo el panorama de un equipo que llegaba obligado a ganar. Tras sumar apenas un punto en las dos primeras jornadas, cualquier otro resultado significaba la eliminación. El desenlace convirtió una campaña que parecía condenada en una de las grandes historias de la fase de grupos.
El momento decisivo llegó a los setenta y siete minutos. Tras un tiro de esquina ejecutado al primer palo, Kevin Rodríguez peinó la pelota y Gonzalo Plata anticipó al arquero Manuel Neuer para empujar el balón al fondo de la red.
Más de cincuenta mil hinchas ecuatorianos presentes en el estadio estallaron en un festejo que continuó hasta el pitazo final. Alemania buscó el empate en los últimos minutos, pero Ecuador resistió con orden y determinación para sellar una clasificación histórica.
Al terminar el encuentro, los jugadores se fundieron en abrazos, mientras el entrenador argentino Sebastián Beccacece celebró emocionado junto a su familia en las tribunas. Plata resumió el sentimiento del plantel al afirmar que el equipo llega a la fase eliminatoria con «hambre de darlo todo».
La clasificación representa un importante respaldo para el proceso de Beccacece, cuestionado durante el inicio del torneo por los resultados y el rendimiento del equipo.
Además de conseguir el boleto a la siguiente ronda, Ecuador recuperó confianza tras imponerse a una de las selecciones más fuertes del campeonato y demostrar capacidad para responder bajo máxima presión.
En el mismo Grupo E, Costa de Marfil derrotó a Curazao y avanzó como segunda, mientras Alemania conservó el primer puesto de la zona gracias a su mejor campaña previa.
La clasificación tuvo un impacto inmediato en Ecuador. Minutos después del triunfo, el presidente Daniel Noboa anunció que el viernes sería feriado nacional para celebrar la victoria.
El decreto suspendió la jornada laboral tanto para el sector público como para el privado, sin obligación de recuperar las horas no trabajadas. El mandatario agradeció públicamente a los futbolistas y al cuerpo técnico por revertir un escenario que parecía muy complicado y devolver la ilusión a millones de ecuatorianos.
La decisión reflejó la magnitud del logro deportivo y el entusiasmo que despertó la clasificación en todo el país.
La jornada también terminó de definir varios cruces de los dieciseisavos de final. Brasil enfrentará a Japón el próximo lunes en Houston, después de que la selección asiática empatara con Suecia y terminara segunda en el Grupo F.
Por su parte, Países Bajos avanzó como líder de su zona y se medirá con Marruecos. También quedaron confirmados los enfrentamientos entre Canadá y Sudáfrica, y entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina.
Mientras tanto, Ecuador espera conocer al rival que tendrá en la siguiente instancia, con la confianza renovada tras una victoria que ya ocupa un lugar destacado entre las páginas más memorables de la historia reciente de la Tricolor.
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