
Brasil volvió a quedar conmocionado por un accidente fatal vinculado al turismo de aventura. Apenas unos días después de la muerte de una joven de 21 años durante un salto de bungee jumping en el estado de São Paulo, otra mujer falleció tras caer desde una altura de unos 30 metros cuando se preparaba para realizar un descenso en rápel en el estado de Río de Janeiro.
La víctima fue identificada como Rosemary Suzart Garcia, de 59 años, quien participaba de una excursión en la Gruta do Spar, un conocido destino para la práctica de deportes extremos ubicado en el municipio de Maricá.
Según la reconstrucción realizada por la Policía Civil, el grupo caminaba por un sendero empinado hacia el punto donde comenzaría el descenso cuando Rosemary se detuvo para aplicarse repelente de insectos.
Al levantar una de sus piernas, el pie con el que permanecía apoyada resbaló sobre el terreno. La mujer perdió el equilibrio y cayó por un barranco de aproximadamente 30 metros.
El guía que encabezaba la actividad intentó sujetarla al advertir la caída, pero no llegó a alcanzarla. Incluso estuvo a punto de precipitarse junto con ella y logró salvarse al aferrarse a la raíz de un árbol.
Cuando los bomberos llegaron al lugar, tras recibir el aviso cerca de las 10:45 de la mañana, solo pudieron confirmar el fallecimiento.
Las primeras pericias indican que Rosemary ya utilizaba el equipo de protección exigido para la actividad, incluidos casco, arnés y guantes.
Sin embargo, la caída ocurrió antes de que llegara al punto de anclaje donde debía conectarse a las cuerdas del sistema de rápel, por lo que los elementos de seguridad no pudieron evitar el desenlace.
Los investigadores consideran, por el momento, que se trató de una pérdida accidental del equilibrio.
La Policía Civil continúa realizando pericias para reconstruir con precisión lo ocurrido.
El delegado a cargo informó que el guía contaba con las habilitaciones necesarias para desarrollar este tipo de actividades, aunque deberá completar la presentación de documentación relacionada con la excursión.
Por su parte, la Municipalidad de Maricá aclaró que la Gruta do Spar se encuentra dentro de una propiedad privada y que el municipio no tiene competencia para autorizar ni fiscalizar las actividades de rápel que allí se realizan.
El accidente ocurrió menos de una semana después de otra tragedia que tuvo amplia repercusión en Brasil, cuando una joven murió durante una práctica de bungee jumping tras ser lanzada al vacío sin que estuviera conectada a la cuerda de seguridad.
Aunque ambos casos presentan circunstancias completamente diferentes, las dos muertes volvieron a poner el foco sobre las condiciones de seguridad, los protocolos de prevención y los controles que rodean a las actividades de turismo de aventura, un sector en crecimiento en distintas regiones del país.
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