Potente terremoto deja al menos 19 muertos en Filipinas

Terremoto de 7,8 en Filipinas deja al menos 19 muertos, más de 130 heridos y miles de afectados. Continúan las tareas de rescate en Mindanao.

Filipinas enfrenta una emergencia de gran magnitud tras el terremoto de 7,8 que estremeció este lunes la isla de Mindanao, en el sur del archipiélago. El balance oficial más reciente elevó a 19 la cifra de fallecidos, mientras que 134 personas resultaron heridas y otras 12 permanecen desaparecidas.

El movimiento telúrico se produjo durante la mañana y provocó escenas de pánico en varias ciudades. Edificios comerciales, escuelas y viviendas sufrieron graves daños estructurales, mientras equipos de rescate trabajan contrarreloj para localizar posibles sobrevivientes entre los escombros.

Las autoridades estiman que al menos 10.000 familias resultaron afectadas por el desastre, considerado uno de los eventos sísmicos más destructivos registrados en Filipinas en los últimos años.

Derrumbes y daños en infraestructura clave

El epicentro del terremoto se localizó frente a la costa de Mindanao, a poca profundidad, una característica que suele aumentar la intensidad de los daños en superficie.

Las imágenes difundidas por medios locales y redes sociales muestran el colapso parcial de centros comerciales, supermercados y edificios educativos. En algunas zonas, decenas de rescatistas continúan removiendo escombros en busca de personas atrapadas.

La ciudad de General Santos, una de las más importantes del sur filipino, fue una de las áreas más afectadas. Allí se registraron importantes daños materiales y la interrupción de servicios básicos.

Además, el aeropuerto internacional de la ciudad suspendió temporalmente parte de sus operaciones, provocando la cancelación de numerosos vuelos.

Millones de estudiantes afectados

La tragedia coincidió con el inicio oficial del ciclo lectivo 2026-2027, lo que amplificó las consecuencias del desastre.

El Departamento de Educación informó que más de 6.000 escuelas sufrieron algún tipo de afectación en cinco regiones de Mindanao. Como resultado, alrededor de 3,2 millones de estudiantes vieron suspendidas sus actividades escolares.

Las autoridades educativas comenzaron a evaluar los daños para determinar cuándo podrán retomarse las clases y qué establecimientos requerirán reparaciones estructurales antes de volver a recibir alumnos.

Más de 130 réplicas mantienen el temor

La situación continúa siendo inestable debido a la intensa actividad sísmica posterior.

Los organismos de monitoreo registraron más de 130 réplicas tras el terremoto principal. Algunas alcanzaron magnitudes superiores a 6,5, generando nuevos momentos de tensión entre la población y complicando las tareas de rescate.

En varias localidades también se produjeron cortes de energía eléctrica y fallas en los sistemas de telecomunicaciones, dificultando las comunicaciones y la coordinación de la emergencia.

Durante las primeras horas posteriores al sismo, Filipinas, Japón y Malasia activaron alertas preventivas por posible tsunami. Sin embargo, tras el análisis de la evolución del fenómeno, las advertencias fueron levantadas.

Un país acostumbrado a los terremotos

Filipinas se encuentra sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una vasta zona geológica caracterizada por una intensa actividad sísmica y volcánica.

Cada año se registran cientos de movimientos telúricos en el archipiélago, aunque solo una pequeña parte alcanza niveles capaces de provocar daños significativos.

La magnitud del terremoto de Mindanao volvió a poner de manifiesto la vulnerabilidad de numerosas comunidades frente a los desastres naturales y la necesidad de reforzar las infraestructuras críticas en regiones expuestas a riesgos sísmicos.

Mientras continúan las labores de búsqueda, el presidente Ferdinand Marcos aseguró que todos los organismos de emergencia permanecen movilizados para asistir a los afectados y acelerar la recuperación de las zonas devastadas.

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