
Las fuerzas policiales y militares intentaron liberar una de las rutas más estratégicas entre las regiones de Santa Cruz y Beni. El operativo contra los manifestantes comenzó durante la madrugada tras registrarse casi un mes continuo de permanentes cortes de rutas. Los efectivos antidisturbios utilizaron abundantes gases lacrimógenos para dispersar a la multitud congregada en las inmediaciones del municipio boliviano.
Los movilizados civiles respondieron de forma violenta arrojando piedras, palos y utilizando complejas barricadas improvisadas sobre la calzada asfáltica. Un uniformado recibió un disparo en la cabeza mientras que otro oficial fue alcanzado por un proyectil en su pierna. Debido a la extrema violencia del ataque armado, las autoridades gubernamentales ordenaron la retirada inmediata de todo el personal policial. Los activistas sindicales retomaron rápidamente el control absoluto de la zona restableciendo los bloqueos viales de forma totalmente indefinida.
El ministro de Desarrollo Productivo subrayó la gran importancia de esta vía caminera para garantizar el suministro diario de alimentos básicos. Las protestas contra la actual gestión de Rodrigo Paz ya provocaron una severa escasez de combustibles en La Paz. Las masivas manifestaciones iniciadas hace cinco semanas en el departamento oriental de Santa Cruz exigen la renuncia inmediata del mandatario.
La Defensoría del Pueblo confirmó la lamentable muerte de 10 ciudadanos y un registro de 37 heridos. Siete fallecimientos corresponden a personas indefensas que no pudieron recibir la asistencia médica oportuna por culpa de los cortes viales. Los peritos estatales informaron además que más de cien manifestantes civiles se encuentran actualmente procesados bajo severos cargos judiciales.
El actual Gobierno de Bolivia responsabiliza directamente al líder cocalero de alentar las movilizaciones desde su refugio en el Chapare. El expresidente calificó las masivas protestas como una legítima rebelión popular frente a una administración totalmente sometida a intereses extranjeros. Morales advirtió sobre los graves peligros de una confrontación civil tras la convocatoria oficial a defender las fuerzas armadas.
El presidente Paz busca conseguir la aprobación parlamentaria necesaria para decretar formalmente el estado de excepción en todo el país. Esta medida constitucional permitiría ampliar la intervención de los efectivos militares en los numerosos puntos viales que permanecen totalmente bloqueados. Los medios periodísticos nacionales reportaron que aproximadamente cien rutas principales de la red vial continúan intransitables para los camiones comerciales.
