
Un jurado federal de Oakland rechazó por unanimidad la demanda presentada por Elon Musk contra los máximos responsables de OpenAI. El magnate tecnológico reclamaba una indemnización astronómica y la anulación de la transformación de la firma hacia un modelo comercial lucrativo.
El veredicto de los nueve miembros del jurado determinó que el proceso judicial se encontraba prescrito debido al tiempo transcurrido legalmente. La jueza Yvonne Gonzalez Rogers respaldó la decisión del jurado confirmando que existía una cantidad sustancial de pruebas para este fallo.
Durante tres semanas de audiencias intensas los magnates intercambiaron graves acusaciones mutuas relacionadas con manipulaciones corporativas y falta de buena fe. La defensa de Musk argumentó que Sam Altman y Greg Brockman robaron una organización benéfica fundada originalmente para beneficio de toda la humanidad.
Por el contrario los representantes de OpenAI calificaron a Musk como un inversor resentido que posteriormente fundó su propia compañía rival. La justicia estadounidense desestimó también la demanda interpuesta contra la corporación Microsoft al considerarla cómplice en este supuesto fraude empresarial corporativo.
Elon Musk calificó la decisión judicial como un precedente destructivo para el futuro de las donaciones benéficas dentro de los Estados Unidos.
El fallo despeja el camino para la cotización bursátil de OpenAI que aspira a una valoración de mercado cercana al billón financiero. La empresa que recientemente se transformó en una entidad con fines de lucro enfrenta una competencia creciente de la firma rival Anthropic.
Mientras tanto el magnate de Tesla ultima la salida a bolsa de SpaceX con el objetivo de recaudar ochenta mil millones adicionales. Tras regresar de un viaje oficial a China junto al presidente Donald Trump el empresario mantiene su intensa actividad en redes sociales.
