
La policía peruana capturó el lunes a uno de los asesinos de cuatro defensores indígenas de la Amazonía que fueron asesinados mientras protegían sus territorios de los madereros ilegales, según informaron fuentes policiales.
Los cuatro líderes del pueblo Asháninka, un grupo originario de una zona remota situada en la frontera entre Brasil y Perú, fueron asesinados frente a miembros de su comunidad el 1 de septiembre de 2014.
Edwin Chota, Jorge Ríos, Leoncio Quintisima y Francisco Pinedo fueron «asesinados por presuntos madereros ilegales por defender sus tierras», declaró en su momento la principal organización indígena del Perú, AIDESEP.
En 2024, José Carlos Estrada, Hugo Soria y los hermanos Josimar y Segundo Atachi fueron condenados a 28 años y tres meses de prisión por los asesinatos, pero los cuatro se encontraban prófugos en el momento del fallo.
Estrada, de 61 años, fue arrestado el lunes en la región oriental de Ucayali, según informó un portavoz de la policía local.
Los asesinatos desataron una ola de críticas contra las autoridades peruanas, a las que se acusó de no hacer lo suficiente para proteger a los líderes indígenas y a los activistas contra la deforestación.
La defensa que Chota hizo de la selva amazónica, la región con mayor biodiversidad del mundo, le valió el reconocimiento internacional.
Según la ONG Global Witness, al menos 54 defensores de la tierra y el medio ambiente han sido asesinados en Perú desde 2012, de los cuales más de la mitad pertenecían a grupos indígenas.
