
La administración del presidente Donald Trump ordenó a embajadas y consulados de EEUU aplicar nuevas preguntas obligatorias durante las entrevistas para visa no inmigrantes, una medida que podría traducirse en la negación inmediata del documento a quienes reconozcan que temen regresar a su país de origen, según reveló el diario The Washington Post.
De acuerdo con el reporte, el Departamento de Estado envió un cable diplomático interno a todas las misiones consulares con instrucciones precisas para reforzar el filtro migratorio en la entrega de visas temporales como turismo, negocios, estudios e intercambios.
La nueva directriz, impulsada desde la oficina del secretario de Estado Marco Rubio, establece que los oficiales consulares deberán preguntar a cada solicitante si ha sufrido daño o maltrato en su país y si teme ser víctima de abuso o persecución al regresar.
Según el memorando citado por The Washington Post, estas son las dos preguntas que deberán formularse verbalmente:
El documento interno detalla que el solicitante debe responder “no” a ambas preguntas para que el oficial pueda continuar con la emisión de la visa.
La medida supone un cambio significativo en el sistema migratorio estadounidense porque traslada el análisis de posibles solicitudes de asilo a la etapa consular, incluso antes de que el extranjero pise territorio estadounidense.
Hasta ahora, una persona con visa de turismo o negocios podía ingresar legalmente al país y, si enfrentaba persecución o amenazas reales en su nación, presentar posteriormente una solicitud de asilo.
Con esta nueva política, la administración Trump intenta detectar y bloquear desde el exterior a quienes puedan convertirse en futuros solicitantes de protección migratoria.
Analistas consultados por medios estadounidenses consideran que el gobierno está construyendo un “muro invisible” dentro de las propias entrevistas consulares.
El cable diplomático reseñado por The Washington Post indica que la implementación es inmediata y aplica a todas las solicitudes de visas no inmigrantes procesadas por consulados y embajadas de Estados Unidos alrededor del mundo.

