
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, respaldó este martes los juicios colectivos contra presuntos líderes de la pandilla Mara Salvatrucha al compararlos con los procesos de Núremberg, celebrados tras la Segunda Guerra Mundial.
A través de un mensaje en redes sociales, el mandatario sostuvo que el principio aplicado en estos casos —la responsabilidad de los líderes por los delitos cometidos por sus organizaciones— tiene antecedentes en el derecho internacional. Según su argumento, no se trata de una innovación jurídica, sino de una figura ya utilizada en tribunales históricos.
Las declaraciones de Bukele respondieron a cuestionamientos de Kenneth Roth, quien consideró que los procesos masivos impulsados por el gobierno salvadoreño vulneran garantías básicas. El exdirector de la organización de derechos humanos criticó el uso de poderes excepcionales para llevar adelante estos juicios.
El modelo judicial vigente permite agrupar a cientos de acusados en una sola causa, lo que habilita la incorporación de nuevos imputados en el mismo proceso. Esta modalidad fue posible tras reformas al Código Penal en el marco del régimen de excepción, instaurado en 2022 para combatir a las pandillas.
De acuerdo con datos oficiales, más de 400 supuestos líderes de la Mara Salvatrucha enfrentan cargos en estos juicios. Las autoridades los vinculan con decenas de miles de delitos, incluidos homicidios, extorsiones y secuestros.
El gobierno sostiene que se trata de estructuras criminales organizadas, cuyos dirigentes habrían ordenado un volumen significativo de crímenes. En ese sentido, Bukele aseguró que las acusaciones incluyen miles de asesinatos documentados con pruebas suficientes.
Según la Fiscalía, la mayoría de los procesados se encuentra recluida en el Centro de Confinamiento del Terrorismo, conocido como CECOT, una prisión de máxima seguridad convertida en emblema de la estrategia gubernamental contra las maras.
Además, las autoridades mantienen órdenes de captura activas contra decenas de sospechosos que aún no han sido detenidos. Este despliegue forma parte de la política de seguridad que ha marcado el actual gobierno.
Los juicios de Juicios de Núremberg se llevaron a cabo entre 1945 y 1946 en Alemania, donde se procesó a altos dirigentes del régimen nazi por crímenes de guerra y contra la humanidad.
Ese proceso sentó las bases del derecho penal internacional moderno, al establecer que los individuos pueden ser responsables por delitos cometidos desde posiciones de poder. Bukele utilizó este antecedente para justificar la aplicación de la responsabilidad de mando en el contexto salvadoreño.
El régimen de excepción, que permitió implementar estas medidas, ha sido cuestionado por organizaciones internacionales por posibles violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, también cuenta con un amplio respaldo interno, en un país que durante años enfrentó altos niveles de violencia.
Mientras el gobierno defiende la eficacia de su estrategia, el debate sobre el equilibrio entre seguridad y garantías legales sigue abierto en la comunidad internacional.
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