Ataques israelíes dejan más de 200 muertos en Líbano y ponen en riesgo el alto el fuego con Irán

Al menos 203 personas murieron y más de 1.000 resultaron heridas en los ataques israelíes contra Beirut y otros puntos de Líbano.

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Líbano observa este jueves un día de luto nacional tras la intensa oleada de ataques israelíes que mataron a más de 200 personas y hacen tambalear el frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.

Washington y Teherán cantaron victoria tras acordar el martes un alto el fuego de dos semanas y unas negociaciones destinadas a poner fin a una guerra que ha causado miles de muertos en todo Oriente Medio y generado turbulencias económicas mundiales.

Pero no tardaron en aflorar las fisuras del acuerdo cuando el miércoles Israel llevó a cabo sus ataques más intensos contra Líbano desde que el grupo islamista Hezbolá, respaldado por Irán, se sumó al conflicto a principios de marzo.

Al menos 203 personas murieron y más de 1.000 resultaron heridas en los ataques del miércoles contra Beirut y otros puntos del país, según un balance actualizado del ministro libanés de Sanidad, Rajan Nasreddine.

Israel aseguró que Líbano no entra en el marco de la tregua alcanzada entre Estados Unidos e Irán. Un argumento reiterado por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, que encabezará las conversaciones con Teherán en Pakistán previstas viernes o sábado.

Equipos de rescate buscan a personas desaparecidas entre los escombros de un edificio residencial parcialmente destruido tras un ataque aéreo israelí, en el barrio de Tallet al-Khayat de Beirut. EFE/EPA/WAEL HAMZEH

«Si Irán quiere que esta negociación se rompa por un conflicto en el que los están machacando en Líbano, que no tiene nada que ver con ellos, y que Estados Unidos nunca ha dicho que formara parte del alto el fuego, es su elección», aseguró Vance.

Lejos de arredrarse, el jefe del gobierno israelí, Benjamin Netanyahu, insistió este jueves en que su país seguirá atacando a Hezbolá si es necesario.

«Nuestro mensaje es claro: a cualquiera que actúe contra civiles israelíes, lo golpearemos. Seguiremos golpeando a Hezbolá allí donde haga falta, hasta que restauremos la seguridad de los residentes del norte» de Israel, los más expuestos a los proyectiles del movimiento proiraní, dijo en su cuenta en X.

La tregua de dos semanas entre EE.UU. e Irán enfrenta su primera prueba tras el ataque de Israel contra 100 objetivos en Líbano, la mayor ofensiva desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, que deja un nuevo bloqueo en el estrecho de Ormuz, la promesa de venganza de Hizbulá y la amenaza de Teherán de abandonar las negociaciones si no se incluye al Líbano en el cese.

La oficina del primer ministro libanés había anunciado que el jueves sería «un día nacional de luto por los mártires y heridos de los ataques israelíes que tuvieron como objetivo a cientos de civiles inocentes e indefensos».

Se ordenó el cierre de las administraciones públicas y se izaron las banderas a media asta.

Horas después, Hezbolá dijo que lanzó cohetes hacia Israel tras acusarlo de violar la tregua.

Israel mata al secretario del jefe de Hezbolá

El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, puso la tregua en entredicho al publicar en X que ya se violaron tres principios del acuerdo con los ataques contra Líbano, la entrada de un dron en el espacio aéreo iraní y la negación del derecho de Irán a enriquecer uranio.

Para debilitar aún más la tregua, un alto cargo estadounidense aseguró que el plan iraní de 10 puntos no contempla las mismas condiciones que aceptó la Casa Blanca para detener la guerra.

En Líbano, los bombardeos, que golpearon distintos puntos de la capital Beirut sin previo aviso, desencadenaron escenas de pánico el miércoles.

«La gente empezó a correr de un lado a otro», relató Ali Younes, que esperaba a su esposa cerca de Corniche al Mazraa, una de las zonas atacadas.

El secretario personal y sobrino de Naim Qasem, el jefe de Hezbolá, murió en uno de los bombardeos, anunció el jueves el ejército israelí.

Según las autoridades locales, más de 1.700 personas han muerto en Líbano desde que Israel lanzó bombardeos y una invasión terrestre el mes pasado.

Miembros de las Fuerzas Armadas Libanesas y personal de primera respuesta trabajan en el lugar de un edificio de apartamentos dañado tras un ataque aéreo israelí en Beirut. EFE/EPA/WAEL HAMZEH

Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, advirtieron que «cumplirían con su deber y darían una respuesta» si Israel no cesa sus ataques en Líbano.

Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, indicó que sus fuerzas «permanecerán en su posición en y cerca de Irán hasta el momento en que se cumpla plenamente el ACUERDO REAL alcanzado».

Negociaciones de alto nivel 

Varios países condenaron los ataques en Líbano del miércoles.

Francia los calificó de «intolerables» y Reino Unido pidió extender el alto el fuego a Líbano. La UE estimó que estos bombardeos israelíes amenazan la tregua con Irán.

Pakistán acogerá esta semana negociaciones de alto nivel tras la entrada en vigor de la tregua entre Estados Unidos e Irán.

A la espera de eso, el ministro saudita de Exteriores, Faisal bin Farhan, habló por teléfono este jueves con su homólogo iraní, Abás Araqchi. Es el primer contacto oficial entre ambos países desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio el 28 de febrero.

Una lancha rápida de la Guardia Revolucionaria Iraní navega alrededor del petrolero Stena Impero, al sur de Irán. EFE/EPA/HASAN SHIRVANI

Un punto clave de fricción sigue siendo el estrecho de Ormuz, por donde en tiempos de paz pasa una quinta parte del petróleo mundial, así como grandes cantidades de gas natural y fertilizantes.

Irán anunció el jueves rutas alternativas para los barcos que transitan por el estrecho, alegando el riesgo de minas marinas.

Pero no quedó claro si Teherán estaba permitiendo el paso de buques por la vía.

A pesar de la tregua, los medios estatales iraníes anunciaron nuevos «ataques con misiles y drones» el miércoles contra Estados del Golfo aliados de Washington, en represalia por los bombardeos contra sus instalaciones petroleras.

En Teherán, las calles estaban más tranquilas de lo normal, con varios comercios cerrados tras una noche larga y tensa para sus habitantes, que temían un ataque masivo de Estados Unidos.

«Ahora todo el mundo está tranquilo», dijo señaló Sakineh Mohammadi, una ama de casa de 50 años que dijo sentirse «orgullosa» de su país.

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