
Una noche de circo en San Luis, Argentina casi termina en tragedia. Cerca de las 23:20 del miércoles, el acróbata brasileño Johao Santos Da’Silva —conocido en el mundo circense como «Tarzán»— perdió el agarre de las telas desde las que realizaba su número y cayó al suelo desde aproximadamente cinco metros de altura.
El impacto fue directo. El público, que un segundo antes seguía la rutina con expectativa, quedó en silencio sin poder determinar si lo que acababa de ver era parte del show o una emergencia real.
Era lo segundo
San Luis: acróbata se estrella contra el piso. Puede fallar. pic.twitter.com/uJB09EUn5w
— Gonzalo (@gonziver) March 31, 2026
Da’Silva era una de las atracciones principales de «Jurassic George, la era de los dinosaurios», el espectáculo que el circo ofrecía en la capital puntana. Su número consistía en una serie de giros aéreos suspendido de telas, una disciplina que combina fuerza, precisión y timing. Esa noche, según relataron sus propios compañeros de elenco, una mala maniobra durante la secuencia de giros le impidió aferrarse correctamente a las telas en el momento crítico.
El resultado fue una caída libre que terminó con un golpe violento contra el suelo de la carpa. Personal policial acudió al lugar y labró las actas correspondientes. Las autoridades también iniciaron tareas para determinar las condiciones de seguridad en las que se desarrollaba el espectáculo al momento del accidente.
Una unidad Servicio de Emergencias Provinciales llegó rápidamente al predio y trasladó al artista al Hospital Central Ramón Carrillo. El diagnóstico fue grave: fracturas en la pelvis y en una de las muñecas. Da’Silva fue intervenido quirúrgicamente durante la madrugada.
Según el último parte médico disponible, el acróbata se encuentra hemodinámicamente estable, internado en el área de cuidados moderados y bajo observación permanente para monitorear su evolución postoperatoria. El susto, en palabras de quienes siguieron el caso de cerca, fue enorme. Pero la vida no corre peligro.
Uno de los elementos más inquietantes del incidente fue la reacción inicial del público. Varios testimonios coincidieron en que, durante los primeros instantes tras la caída, los espectadores no lograban discernir si el tropiezo formaba parte de la puesta en escena. El circo, por definición, lleva al extremo la percepción del riesgo. Esa ambigüedad duró apenas segundos, hasta que la escena sobre el piso dejó en claro que lo ocurrido era real.
El video del momento circuló rápidamente en redes sociales y fue reproducido en medios nacionales, donde periodistas describieron el instante en que Da’Silva se suelta de la tela y cae como uno de los accidentes circenses más impactantes registrados recientemente en el país.
El accidente en San Luis se produce en un contexto en que los riesgos del arte circense vuelven a estar en discusión. No es el primero ni, lamentablemente, el único caso reciente.
En Italia, el acróbata chileno Christian Quezada Vásquez, de 26 años, murió durante una función del circo Royal Imperial en Sant’Anastasia mientras realizaba el número conocido como «El Globo de la Muerte», una estructura metálica esférica en la que varios motociclistas giran a alta velocidad en simultáneo. En el momento del accidente, Quezada Vásquez cayó dentro de la esfera y los otros participantes del número, por la velocidad y el espacio reducido, no pudieron frenar a tiempo. El impacto fue fatal. El artista, que había recorrido varios países con su trabajo y que ese mismo año se había presentado ante el Papa Francisco, murió en el lugar.
Ambos casos, separados por geografía y desenlace, comparten una pregunta que el mundo del circo enfrenta con incomodidad: ¿qué protocolos de seguridad rigen los números de alto riesgo, y quién los controla?
Por el momento, la prioridad es la recuperación de Johao Santos Da’Silva. Las fracturas de pelvis son lesiones de rehabilitación prolongada que pueden comprometer la actividad física durante meses. Para un artista cuyo trabajo depende en forma absoluta del cuerpo, el camino de regreso al trapecio será largo.
El circo continuó su actividad tras el incidente, aunque la función de esa noche quedó interrumpida. La investigación policial sobre las condiciones de seguridad del espectáculo sigue su curso.
Más información:
