
Este lunes 23 marzo, el Zoológico Nacional La Aurora de Guatemala anuncio una triste noticia que sorprendió a miles de ciudadanos y extranjeros.
Se trata de la muerte de Romina, hembra de tigre de Bengala que tenía 17 años de edad, tras un proceso de declive fisiológico asociado a su etapa senescente.
El anuncio indica que durante los últimos meses, el ejemplar fue sometido a monitoreo clínico continuo por el equipo de medicina veterinaria, aplicando protocolos de atención geriátrica y cuidados paliativos para preservar su bienestar y calidad de vida.
Derivado a este proceso se permitió prolongarle un tiempo más de vida, hasta acompañarla en su última etapa en condiciones controladas, priorizando su estabilidad clínica con responsabilidad y respeto.
Desde su ingreso en 2010, Romina fue un referente de alto valor para la investigación etológica y educación ambiental en Guatemala, fortaleciendo el rol del zoológico. Biológicamente, presentaba leucismo, condición genética recesiva que, a diferencia del albinismo, permite conservar los patrones distintivos de la especie.
En estado silvestre, la probabilidad de supervivencia con esta condición es extremadamente baja; su vida bajo cuidado humano permitió su desarrollo estable y la generación de conocimiento relevante para la especie.
Su longevidad constituye un indicador de la efectividad en los protocolos de manejo del zoológico, superando la esperanza de vida de un tigre de Bengala en libertad.
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