
Un chofer de la Línea 12 solicitó la intervención de la Policía para que una mujer descendiera del colectivo por transportar a su gata dentro de una jaula. Según el conductor, la empresa tendría prohibido el traslado de animales en sus unidades.
Tras el pedido, agentes de la Comisaría 32ª de Capiatá, Paraguay, solicitaron a la pasajera que bajara del bus y posteriormente la trasladaron hasta su domicilio en el vehículo particular de uno de los oficiales. Afortunadamente, el episodio tuvo un final feliz tanto para la dueña como para la mascota.
Ante lo ocurrido, la empresa MAGNO S.A., concesionaria de la Línea 12, ofreció disculpas públicas a doña Jorgelina Arzamendia por haberla obligado a descender del colectivo junto a su gata “Lani”, con apoyo policial. Como gesto de reparación, la firma le obsequió alimento para la mascota y pasajes gratuitos por dos meses.
Cabe destacar que la gata se encontraba correctamente resguardada dentro de una caja transportadora. Sin embargo, el conductor insistió en que debía descender del bus, alegando que así lo disponían los directivos de la empresa.
Posteriormente, MAGNO S.A. reconoció que desconocía la normativa vigente que autoriza el traslado de mascotas en el transporte público, conforme a lo establecido en la Ley de Protección Animal.
El ministro de Defensa Animal, Héctor Rubin, afirmó que la mujer obligada a descender del colectivo no cometió ninguna falta, ya que la legislación paraguaya no prohíbe el traslado de animales en el transporte público.
En declaraciones a los medios locales, Rubin explicó que existe un acuerdo vigente con la Dirección Nacional de Transporte (Dinatran) que habilita el transporte de mascotas y que actualmente se trabaja con las empresas para su correcta implementación.
Agregó que también se encuentran avanzando en un convenio con el Viceministerio de Transporte, responsable del sistema en Asunción y el área metropolitana.
El ministro cuestionó además la actuación policial, señalando que se basó en una ordenanza municipal que no correspondía a la jurisdicción donde ocurrió el hecho.
“Se utilizó como argumento una ordenanza de Asunción, cuando el colectivo circulaba entre San Lorenzo y Capiatá. Es fundamental recordar que ninguna ordenanza puede estar por encima de la ley, y la ley no prohíbe el traslado de animales, especialmente cuando se realiza en condiciones adecuadas”, sostuvo.
Finalmente, Rubin calificó la intervención como inapropiada y apuntó tanto al chofer que solicitó la presencia policial como a los agentes que participaron del procedimiento. “La actuación no fue correcta en ninguno de los casos”, concluyó.