
La reciente controversia generada por la coronación de Fátima Bosch como Miss Universe 2025 ha puesto nuevamente bajo los reflectores a la organización del certamen.
En esta ocasión, la atención se centra en Jakkaphong “Anne” Jakrajutatip, una de las propietarias de Miss Universe Organization, quien ahora es buscada por las autoridades de Tailandia tras haberse emitido una orden de aprehensión en su contra.
Según información difundida por The Independence, el Tribunal de Distrito Sur de Bangkok anunció este miércoles 26 de noviembre que aprobó la orden de arresto.
Jakrajutatip enfrenta acusaciones por presunto fraude y ocultación de información, denuncias que fueron presentadas en 2023 por un cirujano plástico. Aunque en ese momento obtuvo la libertad bajo fianza, el proceso judicial continuó.
La empresaria debía comparecer este martes 25 ante el juzgado para seguir con el caso; sin embargo, no se presentó. Su ausencia llevó a las autoridades a considerar que existe riesgo de fuga, lo que derivó en la orden de arresto que hoy se ha hecho pública.
La edición 2025 del concurso ya venía marcada por la polémica desde semanas antes de la final. Las críticas se intensificaron cuando algunos seguidores y expertos en concursos de belleza señalaron presuntas irregularidades en los resultados y reclamaron falta de transparencia en ciertas etapas de la competencia.
Aunque estas percepciones suelen surgir en cada edición, en esta ocasión el ruido mediático fue mayor debido al contexto de cambios estructurales dentro de la organización.
En los últimos años, Miss Universe Organization ha atravesado una serie de transformaciones, tanto en reglas como en administración, que han generado debates entre fanáticos y analistas del mundo de los certámenes.
La venta de la organización en 2022 al grupo JKN Global, liderado por Jakrajutatip, fue uno de los movimientos corporativos más comentados, pues marcó un giro hacia nuevas políticas de inclusión y reorientación comercial.
Además, la producción del evento 2025 también enfrentó críticas logísticas, desde retrasos hasta decisiones cuestionadas en la preparación de la final. Estos factores alimentaron un clima de tensión que ahora se suma al revuelo causado por la situación legal de la empresaria tailandesa.
La combinación de controversias internas y el proceso judicial contra una de sus dueñas ha creado un panorama incierto para el futuro inmediato del certamen, que actualmente atraviesa uno de los momentos más complicados de su historia reciente.