Lady Gaga vuelve a abrir su corazón sobre el brote psicótico tras «Ha nacido una estrella»

Entre confesiones, la artista reveló que su camino estuvo marcado por episodios de extrema vulnerabilidad, viejos traumas y complicaciones de salud mental.

El programa ‘ABC de las emociones’ está dirigido principalmente a jóvenes de entre 14 y 18 años y tendrá presencia en escuelas de todo el país

Lady Gaga ha regresado a los escenarios europeos con su explosiva gira Mayhem Ball, un espectáculo donde la creatividad, la potencia vocal y la energía teatral se funden en un mismo universo.

Han pasado más de 17 años desde que Poker Face la catapultó al estrellato, pero su brillo sigue intacto. Y aunque la superestrella continúa sumando éxitos, también ha decidido compartir la parte menos visible de su trayectoria: los desafíos personales y emocionales que enfrentó durante uno de los momentos más importantes de su carrera.

La cara oculta del éxito

En una reciente entrevista con Rolling Stone, Gaga volvió a hablar con total honestidad sobre las dificultades que atravesó. Ya había mencionado parte de esa etapa a comienzos de este año, pero esta vez quiso profundizar.

Entre confesiones, la artista reveló que su camino estuvo marcado por episodios de extrema vulnerabilidad, viejos traumas y complicaciones de salud mental que la llevaron al límite.

Entre luces, sombras y una estrella naciendo

El rodaje de Ha nacido una estrella (2018), la película que protagonizó junto a Bradley Cooper, le valió reconocimiento mundial como actriz y varios premios, entre ellos un Oscar, un Globo de Oro y un BAFTA por la canción Shallow. Sin embargo, detrás de ese triunfo se escondía una experiencia agotadora.

Tras terminar la filmación, Gaga se embarcó en la gira Joanne, un periodo en el que su salud mental comenzó a deteriorarse drásticamente. La cantante terminó sufriendo un brote psicótico que la desconectó de la realidad.

“Un día tuve que ingresar al hospital para recibir atención psiquiátrica. Necesitaba un respiro… me derrumbé por completo. Fue realmente aterrador”, recordó. En ese momento, incluso temió no volver a recuperarse.

Fibromialgia y un cuerpo que pedía auxilio

A los problemas emocionales se sumaban dolores físicos intensos provocados por la fibromialgia, una condición que comenzó a manifestarse en 2013 y que la obligó a cancelar fechas de la gira. Aunque en aquel entonces se habló de laringitis, Gaga confesó que la verdadera causa era un dolor insoportable que hacía imposible subirse al escenario.

Para estabilizar su bienestar emocional, la cantante recibió atención profesional y tratamiento, incluyendo litio, y contó con el apoyo constante de su pareja, Michael Polansky. Poco a poco volvió a sentirse ella misma.

Lejos de esconder estas vivencias, Gaga las transformó en arte. Su álbum Mayhem bebe directamente de ese periodo, convertido ahora en una mezcla de vulnerabilidad, catarsis y poder creativo. Durante la promoción del disco, recordó cómo la psicosis la apartó de la realidad, pero también cómo logró recuperar su equilibrio con esfuerzo y apoyo.

Su mensaje hoy es contundente: hablar de salud mental no debe generar miedo ni vergüenza.

Un regreso que lo dice todo: resiliencia en cada nota

Con Mayhem Ball, Lady Gaga demuestra una vez más que la adversidad no detiene a una verdadera artista. Cada show es una declaración de fuerza, un recordatorio de que el dolor puede transformarse en música y que, incluso en los momentos más oscuros, es posible volver a brillar.

Hoy, Gaga sigue siendo un ícono indiscutible: no solo por su talento, sino por su valentía al mostrar que detrás del glamour también existe una historia humana de lucha, resiliencia y renacimiento continuo.