Descuido fatal: mujer murió electrocutada por usar el celular en la bañera

La víctima presentaba quemaduras de tipo eléctrico en áreas sensibles como el pecho y el brazo izquierdo, evidenciando el paso de la corriente letal

La sequía golpea con fuerza el este de Guatemala, donde la falta prolongada de lluvias arrasó por completo con las 3.5 hectáreas de maní, de un agricultor de 72 años.

La tranquilidad de un hogar en Dublín se vio interrumpida por una tragedia doméstica que conmocionó profundamente a toda su familia y a sus amigos cercanos. Ann-Marie O’Gorman, una madre de tres hijos y de cuarenta y seis años, falleció en un incidente totalmente inesperado ocurrido dentro de su propia vivienda. Este terrible suceso ocurrió el pasado treinta de octubre de dos mil veinticuatro, pero los detalles exactos se conocieron casi un año después ante la sorpresa general.

El dramático descubrimiento

Su esposo, Joe O’Gorman, salió de la casa aproximadamente a las 18:40 de la tarde para llevar a su hija menor a un evento programado. Durante su camino de regreso, el hombre mantuvo una brevísima llamada de 23 segundos con su esposa a las 19:58 hs. Joe volvió al domicilio y se dirigió al baño para informarle a Ann-Marie que la niña ya había sido dejada en su actividad programada. El hombre la encontró recostada de lado dentro de la bañera, presentando una ausencia total de movimientos, lo cual activó sus alarmas inmediatamente. Intentando reanimarla, Joe notó la presencia de un teléfono móvil y su cable de carga dentro del agua, elementos que retiró con gran rapidez. En ese instante, Joe O’Gorman recibió una descarga eléctrica de intensidad menor al levantar a su esposa del agua, según su declaración ante la policía.

Mientras Joe practicaba desesperadamente las maniobras de resucitación cardiopulmonar, pudo observar marcas rojas en las manos y el pecho de Ann-Marie. Tras esto, pidió a su hija mayor que se comunicara urgentemente con los servicios de emergencia para solicitar la asistencia sanitaria profesional requerida. Los equipos de asistencia sanitaria llegaron al domicilio a las veinte treinta y ocho, pero lamentablemente la mujer de cuarenta y seis años no pudo ser reanimada.

Lo que reveló la autopsia

El informe forense elaborado por la patóloga estatal Heidi Okkers confirmó que la causa inmediata y directa de la trágica muerte fue una fatal electrocución. La víctima presentaba quemaduras de tipo eléctrico en áreas sensibles como el pecho y el brazo izquierdo, evidenciando el paso de la corriente letal. Además, Ann-Marie también sufrió lesiones de espesor completo en su dedo índice y en el pulgar derechos, indicando el contacto directo con la electricidad.

El análisis técnico del grave accidente, presentado por el ingeniero forense Paul Collins, arrojó detalles escalofriantes sobre lo ocurrido. El experto detalló que el teléfono móvil cayó al agua mientras se estaba cargando y que ella intentó recuperarlo del líquido. Al intentar recuperarlo, Ann-Marie tocó el mango metálico de la ducha con su mano derecha, lo que permitió que la corriente atravesara su cuerpo. Collins explicó que una corriente de apenas dos amperios, suministrada por los cargadores, puede resultar completamente letal bajo estas circunstancias. Añadió que, de no haber retirado la mano del agua inmediatamente, la víctima probablemente habría sobrevivido a la descarga inicial.

Ann-Marie padecía previamente la enfermedad de von Willebrand y la enfermedad de Graves, condiciones que no fueron la causa del deceso. El informe de toxicología también arrojó resultados negativos para la presencia de cualquier rastro de alcohol o drogas en su organismo al momento del incidente. Joe O’Gorman lamentó profundamente la falta de claras advertencias sobre el peligro de usar el teléfono cargando en ambientes húmedos como el baño. Argumentó que la información difundida sobre la resistencia al agua de los móviles lleva a pensar que son seguros cerca de la bañera.

La tragedia de Ann-Marie O’Gorman funciona como una alerta vital sobre un riesgo doméstico poco visible pero potencialmente mortal. El suceso subraya la imperiosa necesidad de extremar urgentemente las precauciones al combinar peligrosamente la electricidad y el agua en casa.