
El gobierno del presidente Donald Trump instruyó al Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS) a aplicar una evaluación más estricta del requisito de “buen carácter moral” en los procesos de naturalización o ciudadanía, según un memorando interno emitido el 15 de agosto de 2025.
Esta medida amplía los criterios tradicionales, que antes se limitaban a la ausencia de conductas delictivas, para incluir también contribuciones positivas a la comunidad.
USCIS ahora deberá valorar atributos como:
Además, se adoptará una mirada más exhaustiva sobre comportamientos que, siendo legales, pueden considerarse socialmente cuestionables: infracciones de tránsito frecuentes, acoso u otras acciones que “no reflejan el comportamiento promedio del ciudadano”
Se enfatiza que los oficiales deben realizar un análisis completo —no solo revisar los últimos cinco años del historial del aplicante— teniendo en cuenta tanto las ausencias de conducta indebida como las evidencias positivas de carácter moral.
Expertos advierten que esta política otorga a los agentes un margen subjetivo peligroso, lo cual puede derivar en decisiones arbitrarias. Jane Lopez, socióloga en BYU, señala que este nuevo enfoque dependerá del criterio personal del evaluador y podría dificultar el acceso a la ciudadanía legal.
Con información de agencias
