
Después de casi una década de relación intermitente, la cantante Katy Perry y el actor Orlando Bloom habrían puesto fin a su compromiso de manera definitiva, según informaron medios como Us Weekly, Page Six y People.
La pareja, que comenzó su romance en 2016, se comprometió en 2019 y tiene una hija en común, Daisy Dove, nacida en 2020. Aunque siempre mantuvieron una imagen pública de apoyo mutuo, fuentes cercanas aseguran que la relación venía deteriorándose desde hace meses.
Uno de los factores que habría desencadenado la ruptura es la falta de tiempo y conexión emocional debido a sus agendas profesionales. Katy Perry ha estado concentrada en su gira «Lifetimes», mientras que Bloom ha pasado largos periodos solo, incluyendo su reciente asistencia a la boda de Jeff Bezos en Venecia, sin la compañía de la cantante.
Además, se reportó que tuvieron una discusión fuerte por el polémico viaje espacial que Perry realizó con la empresa Blue Origin. Bloom habría considerado la experiencia como innecesaria y “ridícula”, lo cual generó tensiones adicionales en la relación.
El bajo impacto comercial del más reciente álbum de Perry también habría afectado el ánimo de la artista, según indican fuentes. Sumado a eso, la distancia física y emocional terminó por enfriar por completo la dinámica entre ambos.
A pesar de todo, el fin de la relación habría sido amistoso. Ambos acordaron enfocarse en el bienestar de su hija y mantener una relación cordial como padres. Ninguno ha emitido declaraciones públicas hasta el momento, pero cercanos a la pareja aseguran que ya viven vidas separadas.
Perry continúa con su gira internacional, mientras Bloom ha sido visto en eventos sociales y paseos con su hija. Aunque la ruptura no ha sido confirmada oficialmente, los medios estadounidenses coinciden en que la separación es definitiva.
Con información de agencias
