
Una ciudadana estadounidense embarazada que fue detenida por agentes federales hace aproximadamente dos semanas ya dio a luz a una niña sana, pero su situación sigue siendo complicada: su pareja ahora está detenido fuera del estado y sus problemas están lejos de terminar.
Cary López Alvarado contó a KTLA (Nexstar) que trató de «mantenerse fuerte» durante el aterrador episodio, que ocurrió el 8 de junio frente a un edificio donde su novio y su primo realizaban trabajos de mantenimiento. En ese momento, estaba embarazada de nueve meses.
Un video grabado por López la muestra forcejeando con un agente enmascarado que vestía un uniforme de la Patrulla Fronteriza, mientras le pedía su identificación. Ella intentaba proteger una camioneta donde viajaban su novio Brayan Nájera y su primo Alberto Sandoval —este último también ciudadano estadounidense.
Los tres fueron finalmente detenidos. Otro video, difundido en redes sociales, muestra a los agentes arrestando a López luego de acorralar su camioneta contra una pared.
“¡Él es ciudadano estadounidense!”, se escucha decir durante el arresto violento de un hombre en el condado de Los Ángeles.
“Ya tenían a mi novio en el suelo y habían tumbado a mi primo… fue entonces cuando yo estaba dentro del carro, golpeando la puerta desesperada”, contó López.
“Les preguntaba: ‘¿Qué están haciendo? ¿Por qué nos tratan así? ¡No hicimos nada malo!’”
Según un comunicado de un representante del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Cary López fue arrestada porque estaba obstruyendo a los agentes que intentaban acceder a un vehículo en el que se encontraban “dos inmigrantes guatemaltecos en situación irregular”.
“Durante este incidente, los agentes fueron agredidos y otra persona fue detenida por empujar a un oficial”, indica el comunicado.
La mujer, que estaba a punto de dar a luz, fue trasladada a un centro de procesamiento en San Pedro, donde, según ella, los agentes asumieron automáticamente que era indocumentada.
“[Me dijeron] ‘Pero tú eres de México, ¿verdad?’ Y yo les respondí: ‘No, soy de aquí’”, relató López.
“[Preguntaron] ‘¿De dónde es ‘aquí’?’ y les respondí: ‘Aquí, de Estados Unidos, de Los Ángeles’”.
Agregó que fue encadenada por completo:
“Nos pusieron cadenas, así que tenía una cadena desde las manos que pasaba por debajo de mi vientre y llegaba hasta las piernas”, explicó.
“De vez en cuando tenía que acomodar mis manos porque sentía que estaba ejerciendo demasiada presión por la cadena que pasaba debajo de mi barriga”.
López fue liberada después de reportar dolores estomacales y fue llevada directamente a un hospital, donde comenzó a tener contracciones, que según ella fueron provocadas por el estrés de lo que acababa de vivir.
Cuatro días después del incidente, dio a luz a una niña sana, pero el estrés no ha terminado: el padre de la bebé, Brayan Nájera, sigue detenido en un centro de detención en Texas, a pesar de que, según López, no tiene antecedentes ni historial criminal alguno.
Con información de KTLA

