Ola de saqueos intensifica el caos en Los Ángeles

El centro de Los Ángeles es escenario de saqueos y violencia tras las protestas contra las redadas migratorias de ICE.

Antes de subir al auto que lo trasladó al Vaticano, Robert Prevost se detuvo incluso unos minutos para conversar con una niña ucraniana de 13 años curada de un cáncer y que regaló al papa una foto con él de un anterior encuentro

Los Ángeles, la vibrante metrópoli conocida por su diversidad y espíritu progresista, se ha convertido en un campo de batalla tras tres días de disturbios desatados por las redadas migratorias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Desde el viernes pasado, la ciudad ha sido escenario de violentos enfrentamientos, saqueos masivos y actos de vandalismo, con el epicentro en el área de 6th Street y Broadway, donde tiendas como T-Mobile y Foot Locker fueron devastadas el domingo por la noche. Estas escenas de caos, captadas en videos virales, reflejan una ciudad al borde del colapso, en medio de tensiones entre políticas federales y resistencias locales.

Una Noche de Saqueos y Destrucción

El domingo por la noche, bajo la cobertura de la oscuridad, turbas de saqueadores irrumpieron en comercios del centro de Los Ángeles. En un video ampliamente compartido, se observa a individuos, muchos con máscaras, rompiendo las vidrieras de una tienda T-Mobile en South Broadway.

Los asaltantes emergieron con brazos llenos de teléfonos, accesorios e incluso un oso de peluche promocional gigante, lo que provocó risas entre algunos espectadores, pero dejó a los comerciantes en estado de shock. Una alarma antirrobo resonaba inútilmente mientras una mujer lanzaba un ladrillo contra una ventana, destrozándola con un estruendo.

A pocos metros, una tienda Foot Locker sufrió un destino similar. Hordas de encapuchados saquearon cajas de zapatillas Nike, camisetas y mercadería aún sin exhibir, mientras un camarógrafo, entre risas, comentaba que uno de los asaltantes apuntaba a la caja registradora.

Imágenes adicionales muestran a un hombre vaciando un extintor en el aire, formando una nube química blanca, y a multitudes vitoreando en medio de la adrenalina. Otros negocios cercanos, incluyendo una gasolinera, también fueron blanco de los saqueadores, dejando tras de sí vitrinas rotas y estanterías vacías.

El Detonante: Redadas Migratorias y Resistencia Local

El caos tiene su origen en las redadas masivas de ICE, que desde el viernes detuvieron a unas 150 personas, muchas de ellas indocumentadas, en operativos en lugares como un Home Depot en Paramount y centros de jornaleros.

Estas acciones, impulsadas por la administración del presidente Donald Trump, forman parte de una política migratoria endurecida que incluye la aplicación de la controvertida Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, criticada por organizaciones de derechos civiles como inconstitucional.

La promesa de deportaciones masivas y el cierre de beneficios federales para inmigrantes han avivado la furia en Los Ángeles, una ciudad santuario que históricamente se opone a colaborar con las autoridades migratorias federales.

Lo que comenzó como protestas pacíficas contra las redadas derivó en disturbios violentos. Manifestantes han lanzado piedras y cócteles molotov contra la policía, que ha respondido con gases lacrimógenos y balas de goma. Más de 1,000 alborotadores han tomado las calles, dejando a su paso docenas de arrestos, agentes heridos y daños incalculables a la propiedad.

La División Central del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) confirmó múltiples denuncias de saqueos y pidió a los comerciantes documentar los daños para investigaciones oficiales.

La Guardia Nacional y la Escalada de Tensiones

La situación alcanzó un punto crítico cuando el presidente Trump ordenó el despliegue de 2,000 efectivos de la Guardia Nacional en Los Ángeles, una decisión tomada sin el consentimiento del gobernador Gavin Newsom. “El gobierno federal va a resolver el problema de los disturbios y saqueadores como debe hacerse”, afirmó Trump en Truth Social, criticando a Newsom y a la alcaldesa Karen Bass.

Esta medida ha sido interpretada como una afrenta a la soberanía estatal, llevando a Newsom a exigir la retirada inmediata de las tropas: “No teníamos un problema hasta que Trump intervino”, escribió en X.

Bass, por su parte, defendió el derecho a la protesta pacífica, pero condenó la violencia y el vandalismo. “La destrucción no será tolerada”, declaró en una conferencia de prensa el domingo, donde el jefe del LAPD, Jim McDonnell, informó que al menos 60 personas fueron detenidas. Mientras tanto, Tom Homan, designado “zar de la frontera”, defendió las operaciones de ICE en Fox News, afirmando que están “haciendo más segura a Los Ángeles”.

Un Conflicto que Divide a la Ciudad

Los disturbios han expuesto las profundas divisiones en Los Ángeles. Por un lado, las comunidades migrantes y sus aliados ven las redadas como un ataque a su identidad y derechos. Por otro, las autoridades federales y sus partidarios justifican las medidas como necesarias para restaurar el orden.

Videos en redes sociales, como los grabados por el youtuber BillyJohnOh, muestran la magnitud del caos, desde saqueos en tiendas Jordan hasta irrupciones en gasolineras. El FBI también busca a un sospechoso enmascarado acusado de lanzar “bloques de cemento” a agentes federales, lo que subraya la escalada de violencia.

Un Futuro Incierto

Con la ciudad bajo alta vigilancia y la presencia de vehículos blindados en puntos estratégicos, Los Ángeles enfrenta un momento de incertidumbre. Los comerciantes, devastados por las pérdidas, claman por justicia, mientras las autoridades locales y federales se culpan mutuamente por el descontrol.

Lo que está claro es que las protestas anti-ICE y los saqueos han transformado a la Ciudad de los Ángeles en un reflejo de las tensiones migratorias y políticas que dividen a Estados Unidos. La pregunta ahora es cuánto tiempo más podrá resistir la ciudad antes de que el caos se normalice o se restaure el orden.

Más información: