
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, exhortó el martes a su homólogo estadounidense, Donald Trump, a viajar el jueves a Turquía para convencer al dirigente ruso Vladimir Putin de asistir y negociar cara a cara el fin de la guerra.
El mandatario ucraniano también acusó al presidente ruso de «no querer» el fin del conflicto, asegurando estar dispuesto a «hacer todo lo posible» para que se concrete ese encuentro, aún muy hipotético.
«Si [el presidente estadounidense] confirmara su participación, creo que eso daría un impulso adicional para que Putin asista», afirmó Zelenski en una rueda de prensa en Kiev.
El lunes, Donald Trump, en una gira por el Golfo, instó a Zelenski y Putin a participar juntos en las negociaciones, y añadió que «consideraba» también la posibilidad de desplazarse a Turquía para estas conversaciones.
De momento, el Kremlin no ha dicho nada sobre quién compondrá su delegación ni sobre si Putin viajará Turquía para esas conversaciones directas que el presidente ruso anunció el fin de semana y que serían las primeras entre Kiev y Moscú desde la primavera boreal de 2022, poco después de que Rusia invadiera Ucrania.
Ese prolongado silencio molesta a Kiev y a sus aliados. Zelenski subrayó el martes que la ausencia de Putin sería «una señal clara» de que Rusia «no quiere ni va a detener la guerra».
Y si el presidente ruso se negara a reunirse con él, Zelenski reclamó las sanciones occidentales «más fuertes» jamás impuestas contra Moscú.
Su mano derecha, Andrii Yermak, habló por teléfono con Marco Rubio, según la presidencia ucraniana, y ambos afirmaron querer «coordinarse» y «armonizar sus posiciones».
Turquía acogió diálogos de paz entre rusos y ucranianos en marzo de 2022, pero estos no desembocaron en ningún acuerdo.
Desde entonces, las conversaciones bilaterales están estancadas, pero Trump ha intentado impulsarlas desde mediados de febrero, después de tres años de invasión rusa, que ha causado decenas de miles de muertos, civiles y militares.
Primero, Kiev y sus aliados europeos instaron a Putin a aceptar un alto al fuego de 30 días a partir del lunes, advirtiendo que, de no hacerlo, se adoptarían «sanciones masivas».
Desde entonces, el Kremlin ha declinado dar una respuesta clara a esa invitación.
«La parte rusa sigue preparándose para las negociaciones que deben tener lugar el jueves […]Por el momento, no prevemos hacer más comentarios», declaró el martes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Según él, la «delegación [rusa] estará presente y esperará a la parte ucraniana».
Por su parte, el viceministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Riabkov, reiteró que Moscú quiere discutir el jueves «las causas primarias» del conflicto, en primer lugar, la no adhesión de Ucrania a la OTAN, línea roja para el Kremlin.
El presidente ruso también exige una revisión completa de la estructura de seguridad en Europa, al considerar que el acercamiento de la OTAN a las fronteras rusas constituye una amenaza existencial para su país.
Con información de la agencia de noticias: AFP