
El gobierno de México realizó este domingo una clase masiva de boxeo, como parte de una campaña para alejar a los jóvenes de las adicciones y de los grupos del crimen organizado.
El país ha sido golpeado desde hace casi dos décadas por la violencia ligada al narcotráfico, que ha dejado casi 480.000 muertos y unos 120.000 desaparecidos desde 2006, cuando se lanzó un cuestionado operativo militar antidrogas.
«Las y los jóvenes mexicanos dicen no a la violencia, no a las adicciones», dijo la presidenta Claudia Sheinbaum en un breve mensaje al inicio del evento, que se realizó en el Zócalo de la capital, principal plaza pública de México.
La clase -que fue replicada en varias ciudades del país- contó con la participación de figuras del boxeo locales como Julio César Chávez, Óscar de la Hoya y el panameño Roberto «Manos de Piedra» Durán, que tomaron turnos para ir guiando la lección con distintas combinaciones.
El gobierno de Sheinbaum ha dicho que busca reducir los índices de violencia con el fortalecimiento de la Guardia Nacional y mayor inteligencia e investigación, pero también atendiendo sus causas como la pobreza y la marginación.
México ha organizado antes clases masivas de boxeo. En 2022, un evento similar logró un récord Guinness al agrupar a más de 14.000 personas en el Zócalo de la capital.
El boxeo se ha convertido en una herramienta poderosa para promover la salud física y mental, y en México, esta disciplina deportiva ha sido aprovechada como un medio de lucha contra el consumo de drogas.
En un esfuerzo por disminuir el impacto de las sustancias ilegales en las comunidades, se han organizado clases masivas de boxeo en distintas ciudades del país.
Estas actividades no solo buscan fomentar el ejercicio, sino también crear conciencia sobre los peligros del consumo de drogas y ofrecer a los jóvenes una alternativa positiva para ocupar su tiempo y energía.
El evento, que ha tenido lugar en varias localidades de México, ha reunido a cientos de personas, principalmente jóvenes, que se han sumado a la iniciativa.
Las clases son dirigidas por entrenadores expertos en boxeo, quienes no solo enseñan técnicas de este deporte, sino que también dan mensajes educativos sobre los efectos negativos de las drogas en el cuerpo y la mente.
La idea es utilizar el boxeo como una forma de disciplina y control, enseñando a los participantes a canalizar sus emociones de manera positiva y evitando que recurran a sustancias que alteren su bienestar.
Las autoridades locales y organizaciones sociales han respaldado esta iniciativa como parte de un plan integral de prevención del consumo de drogas.
La actividad masiva no solo está enfocada en los jóvenes, sino que también busca involucrar a las familias y comunidades en la creación de espacios más seguros y saludables.
Al fomentar la participación en actividades físicas y deportivas, se intenta construir una cultura de bienestar que haga frente a las adicciones de manera proactiva.
Este tipo de actividades también tiene un impacto positivo en la salud mental.
El boxeo, al ser un deporte que requiere concentración, resistencia y control emocional, ayuda a mejorar el enfoque y la autoestima de los participantes.
Para muchos jóvenes, estas clases representan una salida frente a las presiones sociales y emocionales que enfrentan, ofreciendo una forma de autocuidado que, a largo plazo, puede alejarles del riesgo de caer en conductas de abuso de sustancias.
El éxito de estas clases masivas ha sido un recordatorio de que el deporte puede ser una herramienta eficaz en la lucha contra las drogas.
A medida que estas iniciativas se expanden en más comunidades de México, se espera que la población joven encuentre en el boxeo y en otras disciplinas deportivas una vía para mejorar su calidad de vida, mantenerse alejados de las drogas y contribuir a una sociedad más saludable y consciente.