
La administración de Donald Trump estaría utilizando una guía de verificación con un sistema de puntos para determinar presuntos vínculos con pandillas criminales como Tren de Aragua y justificar deportaciones de venezolanos bajo la Ley de Enemigos Extranjeros. La situación ha generado preocupación entre activistas y abogados que aseguran que el sistema es injusto y arbitrario.
El reporte de varios medios y organizaciones pro inmigrantes señala que la lista de verificación implementada por el DHS tiene criterios vagos y en ocasiones contradictorios, lo que resulta en decisiones inconsistentes sobre quién es deportado y quién no. Además, se destaca que estas medidas se aplican bajo una ley antigua y poco utilizada, generando un trato desigual hacia los inmigrantes venezolanos.
Por su parte, la ACLU denunció en un comunicado que el DHS utiliza un sistema de puntos que asigna valores a ciertos rasgos o características como tatuajes o tipo de vestimenta, para determinar supuestos vínculos con pandillas. Este método, según la ACLU, es propenso a errores y prejuicios, y puede llevar a la deportación de personas inocentes.
“Es preocupante que un sistema tan importante esté siendo manejado con herramientas tan inadecuadas. Esto tiene consecuencias reales para personas que buscan protección y seguridad en Estados Unidos”, afirmó un abogado de inmigración entrevistado por NPR.
La Ley de Enemigos Extranjeros, que data de 1798, permite al gobierno de Estados Unidos deportar a ciudadanos de países considerados enemigos durante tiempos de guerra o emergencia nacional. Los críticos argumentan que aplicar esta ley a inmigrantes venezolanos es inapropiado, especialmente considerando la crisis humanitaria que vive Venezuela.
Por ahora, organizaciones de derechos humanos y abogados de inmigración están pidiendo al DHS que revise su política y garantice un proceso justo para aquellos que enfrentan la deportación.
Con información de agencias

